17 Enero 2009
Por ELNUEVODIA.COM
Un hombre asesinó a su compañera y luego se suicidó esta mañana en el barrio Macún, en Toa Baja, en lo que constituye el primer incidente fatal de violencia doméstica de este año.
María del Pilar Bon, oficial de prensa del Cuartel General de la Policía, informó que cuando los agentes de la Uniformada llegaron a una residencia en la calle Azucena del mencionado sector, encontraron en la sala los dos cadáveres y un arma de fuego.
Agentes del Distrito de Toa Baja se encuentran en la escena a la espera de la llegada del fiscal de turno.
servido por Ada Mercedes
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18 Diciembre 2008
Villanueva de la Cañada (Madrid), 18 dic (EFE).- "La violencia contra una mujer no debe dolerle solo ella sino a toda la sociedad", ha asegurado hoy el profesor Jesús Neira por boca de su mujer, Isabel Cepeda, en el acto de entrega de la medalla de oro de la Universidad Camilo José Cela (CJC) a su esposo. Seguir leyendo el arículo
Foto y Vídeo relacionado
Neira afirma que la violencia contra la mujer debe
doler a toda la sociedad no solo a ella Ampliar fotografía
Neira, quien sufrió en agosto pasado una brutal agresión cuando intentaba ayudar a una mujer golpeada por su pareja, mejora "poquito a poco, está consciente" y, además, "arde en deseos de volver a las aulas con sus alumnos", ha explicado su mujer.
En las próximas semanas podría abandonar la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Puerta de Hierro y ser trasladado a planta.
Con motivo de este acto de reconocimiento, al que ha asistido la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, el profesor ha dicho -a través de su mujer- que este tipo de violencia supone "un daño frontal a nuestro honor y a nuestra dignidad".
"Todos habríamos hecho lo mismo, no se puede tolerar que estos desalmados actúen al margen del campo de la ética que es nuestro patrimonio", ha añadido.
En el acto, Aído ha asegurado que Isabel Cepeda es un ejemplo de mujer justa, solidaria y comprometida con los valores necesarios para construir una sociedad mejor.
A juicio de la ministra, con la violencia machista no basta el rechazo, sino que hay que adoptar una actitud crítica activa: "No podemos ser neutrales, todos somos responsables en esta lucha".
También la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, acudió al homenaje a Neira, de quien dijo que ha dado "una lección extraordinaria de valentía y coherencia" al estar dispuesto a "dar todo por defender sus principios y valores más profundos".
Para Aguirre, el profesor se ha convertido sin quererlo en un ejemplo para todos y se ha mostrado convencida de que "si todos luchamos con todas nuestras fuerzas" podemos acabar con la violencia de género.
Por su parte, el presidente del Senado, Javier Rojo, ha comenzado su intervención expresando su solidaridad y afecto a la joven Jaione Uría, hija del empresario Ignacio Uría, asesinado hace unos días por ETA en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, quien ha asistido al acto como alumna de la CJC.
"Entre todos vamos a acabar con el terrorismo y con la violencia", ha dicho Rojo, para quien "la violencia terrorista es la más vil sinrazón, pero no lo es menos que la violencia machista".
Tras elogiar la figura y actitud de Neira, el presidente del Senado ha subrayado que este tipo de persona, dispuesta a defender sus valores y responder con firmeza ante las injusticias, "son personas que nos hacen avanzar a toda la sociedad".
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17 Diciembre 2008
Martes 16 de diciembre de 2008, 17:05 GMT
Noticia por la BBC
Una de las últimas víctimas mortales por un caso de violencia de género en España podría pasar desapercibida, de no ser por su nacionalidad: Honduras. El 50% de las agresiones en este tipo de casos las cometen inmigrantes, generalmente latinoamericanos, afirma el Observatorio de la Mujer del Ministerio de Igualdad. En menos de cuatro años el porcentaje se ha duplicado. La víctima hondureña tenía 35 años y cuidaba a un par de ancianas. Su ex pareja, también hondureño, le acuchilló, mató a una de las mujeres y luego intentó suicidarse. Las historias de violencia doméstica suelen estar salpicadas de imágenes similares pero, a pesar de su crudeza y de las campañas para evitarlo, no disminuyen. "La clave del incremento de casos de maltrato y de muertes en el ámbito familiar es fundamentalmente la inmigración. Soy consciente de que está afirmación me va a traer críticas. En la mitad de los asesinatos alguno de los protagonistas era extranjero", señala el catedrático de sociología Amando de Miguel, consultor de la Ley Contra la Violencia de Género. Según Amnistía Internacional, la tasa por millón de mujeres extranjeras muertas a manos de sus parejas o ex parejas en España es seis veces mayor que la de las españolas, siendo de un 2,5 por millar en el caso de las españolas mientras que el de las extranjeras se sitúa en un 13,18. En lo que va corrido del año ya van 70 mujeres asesinadas, un 14% más que el año anterior. "Se estima que al final del año, 400 mil mujeres habrán sido víctimas de la violencia machista en España, aunque las denuncias presentadas serán mucho menos", señala Miguel Lorente, delegado del gobierno para Violencia de Género. La cifra oficial de denuncias presentadas hasta la fecha supera las 70 mil. En el caso de las mujeres inmigrantes, muchas de las historias ni siquiera llegan a denunciarse por temor. El desarraigo influye en el maltrato "Las mujeres extranjeras no saben a dónde acudir ni cómo actuar, especialmente las que están en situación irregular. Tienen miedo de ser expulsadas y por eso no denuncian las agresiones", explica María Tardón, miembro del Observatorio contra la Violencia de Género. Tardón agrega que las extranjeras nos saben que "la Ley de extranjería señala que a partir del momento en que haya una denuncia por malos tratos se paraliza cualquier proceso de expulsión". En cualquier caso, las órdenes de protección han aumentado entre las mujeres inmigrantes, un 9% más que en el año anterior, cerca de 134 mil. Una cifra significativa, subraya Tardón, si se tiene en cuenta que la población inmigrante de España es de un 11% (4,500.000 habitantes). El Observatorio reconoce además que ha aumentado el número de hombres inmigrantes imputados en este tipo de casos, de un 22% a un 45% en cuatro años. "El aumento de casos en los que están involucrados inmigrantes en gran parte se debe al desarraigo familiar. Aspectos como la dificultad para concretar una reunificación familiar favorece los malos tratos ya que se forman guetos y personas aisladas. La mayoría de los maltratadores han sido maltratados en la infancia", comenta De Miguel. "Ahora bien", aclara, "no toda la inmigración responde a este patrón. Existe una mayor incidencia de violencia doméstica entre los extranjeros residentes en provincias y comunidades como Murcia, Alicante y Canarias". Cambio de sociedad, cambio de roles Para la psicóloga Teresa Durán, de la Universidad de Comillas "los roles de género pueden ser más clásicos y determinados en otras sociedades. Al cambiar de sociedad la mujer inmigrante tiene más posibilidades de paridad y en algunos casos se rebela de su papel como objeto". "Los hombres que reaccionan violentamente sólo demuestran que no tienen confianza en sí mismos. Ahora bien, hay roles de género muy clásicos que todavía perviven en la sociedad española", agrega "Las mujeres que deciden romper las ataduras de la violencia están iniciando un cambio cultural. Hacerlo les permite una redefinición del papel de la mujer en tanto que les da una mayor libertad", detalla la socióloga Elena Gascón Zorribas del Laboratorio de Sociología Jurídica de la Universidad de Zaragoza. Y añade: "A medida que conocen sus derechos realizan una revisión crítica de sus patrones culturales que posteriormente producen un cambio en sus culturas". "A pesar de lo dicho existe un discurso fácil en algunos profesionales de la Administración de Justicia", agrega "porque justifican en cierta medida la violencia de género intrafamiliar por una cuestión de idiosincrasia cultural". "Parece que existe un estereotipo arraigado en el que las mujeres migrantes se casan con hombres españoles para regularizarse, aguantan unos meses y luego denuncian por conflictos interculturales para una ruptura beneficiosa. Es uno de los muchos estereotipos que debemos desmontar".
servido por Ada Mercedes
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25 Noviembre 2008
Mensaje del Director del IIDH en ocasión del
Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer
San José, Costa Rica, 24 de noviembre de 2008. En Somalia en octubre de este año, Asha, una menor de 14 años, fue violada y acusada de mantener relaciones sexuales sin estar casada, condenada por un tribunal islámico a ser enterrada hasta el cuello y apedreada: la muerte por lapidación. Las milicias abrieron fuego contra la población que trató de ayudar a la niña cuando gritaba su inocencia, seis personas resultaron heridas y mataron a un niño. Es lamentable que en pleno siglo XXI persistan actos de violencia extrema contra las mujeres, invocando “prácticas culturales o religiosas”, que violan gravemente sus derechos humanos y que son una demostración absurda y salvaje de brutalidad y perversión. La Organización de Naciones Unidas ha señalado reiteradamente que esas prácticas y toda forma de castigo corporal, son contrarias a la prohibición de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.
El continente americano también enfrenta grandes desafíos en la materia, pues siguen vigentes diversas formas de discriminación que afectan y menoscaban el reconocimiento, goce y ejercicio pleno de los derechos de la mitad de la población. Las sociedades legitiman la muerte de las mujeres por parte de su pareja como un “crimen pasional” y no como un femicidio; existen todavía en algunos países, disposiciones jurídicas o prácticas que eximen al agresor de actos de violación, si contrae matrimonio con la víctima como “reparación del honor”. La prevención, sanción y erradicación de todas las manifestaciones de violencia –física, sexual, psicológica, patrimonial– es un deber de los Estados, así como de la sociedad.
En el Día internacional por la eliminación de la violencia contra la mujer, el 25 de noviembre, el IIDH se une a la lucha valerosa por el derecho de las mujeres a una vida libre, sin discriminación ni violencia. En el marco de los “16 días de activismo contra la violencia de género”, el IIDH y su Proyecto CEDAW-Argentina, coordinado por Soledad García Muñoz, llevará adelante, en conjunto con la Corte Suprema de Justicia, la exposición fotográfica-conceptual “Mujeres moviendo derechos”, con la presencia de las ministras de la Corte, Carmen Argibay y Elena Higthon de Nolasco. Asimismo, con la Banca de la Mujer del Senado de la Nación, se realizará el lanzamiento del documental que reseña la estrategia integral de incidencia por la ratificación en Argentina del Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; acompañarán la Senadora Marita Perceval y el Senador Rubén Giustiniani.
Las alarmantes dimensiones de la violencia hacia las mujeres a escala mundial, fueron denunciadas explícitamente en diciembre de 1993, cuando la Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La no violencia como exigencia y condición de derechos, se reitera posteriormente en la Conferencia de derechos humanos de 1994 y se repite en numerosos cónclaves internacionales. “La violencia contra las mujeres constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales… y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres”, así dice el preámbulo del único instrumento internacional específico en la materia, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Para).
Desde 2007, la OEA ha dicho que la educación en derechos humanos –desde la primera edad escolar– es un valioso instrumento para la erradicación de la violencia y la construcción de sociedades respetuosas y no discriminatorias, ello asegurará que las niñas de hoy sean las mujeres que mañana ejercen sus derechos.
Roberto Cuéllar M.
Director Ejecutivo
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3 Noviembre 2008
Por: Ada M. Álvarez Conde
En el 2006, Nancy Pelosi, Representante del Estado de California se volvió la mujer con más alto rango en la política de los Estados Unidos al convertirse en la Presidenta de la Cámara de Representantes. Hillary Clinton estuvo a punto de ser la candidata nominada por el Partido Demócrata a la presidencia. Y ahora Sarah Palin, es la candidata a la Vice-Presidencia de los Estados Unidos. De ganar el partido Republicano, sería la mujer con el rango más alto en la política. De ganar Palin y McCain, las mujeres pierden.
Muchas personas pueden pensar que el llegar a un puesto tan alto en Estados Unidos significaría una mejoría en los derechos de las mujeres. Sin embargo, es en las propuestas de los candidatos que nos damos cuenta que votar por McCain porque tiene a una mujer en la papeleta no es votar por las mujeres. No debemos de votar por razón de género, sin tomar en consideración los aspectos que cada candidato propone para diversos asuntos controversiales para todos. Hay una diferencia marcada, Barack Obama y su compañero Joe Biden, toman en consideración a las mujeres como un asunto importante. Para McCain y Palin, no es un asunto y punto.
La mejor cara de los políticos se ven a través de sus campañas. Es la manera en que se “venden” para que muchos los apoyen. Es por eso que sus portales son tan importantes como las entrevistas, sus declaraciones y los debates. Está claro, pueden verlo en www.barackobama.com y www.johnmccain.com . Buscando los asuntos verá que John McCain no tiene en su plataforma de gobierno nada que afecte a las mujeres. Sin embargo, Barack Obama, lo considera un asunto de importancia, donde expresa claramente una lista de 25 propuestas y asuntos a tratar para las mujeres. Entre estos asuntos se encuentran: la búsqueda de salario equitativo, la expansión del crédito de intereses para los niños, más días de enfermedad en el trabajo sin ser penalizados para padres, programas para mujeres veteranas, promover a las mujeres en las ciencias y las matemáticas, la inversión en pequeños negocios administrados por mujeres, invertir en las investigaciones científicas sobre asuntos de salud de las mujeres, incluyendo el cáncer del seno y el ovario y promover leyes y programas para terminar la Violencia doméstica.
Sobre este asunto, no sólo Barack Obama está alerta, sino su compañero de papeleta Joe Biden. Obama fue co-autor y ayudó a reautorizar el Acta en Contra la Violencia a la Mujer. Este problema mata unas cuatro mujeres diarias en los Estados Unidos, siendo no sólo un problema social sino de salud. En 1990, fue Joe Biden quien escribió esta famosa Acta que criminalizó la violencia doméstica y permitió programas gubernamentales y no gubernamentales para combatir este problema. Y ¿qué dice Sarah Palin sobre estos asuntos? Nada.
Sin contar que las mujeres no aparecen como una propuesta en la campaña de McCain, Sarah Palin no ha hecho ningún tipo de propuesta ni comentario sobre ello. Sólo ha mostrado apoyo a McCain y se ha expresado en solo un asunto: el aborto. No cree en el aborto, ni el derecho a una mujer a escogerlo. John McCain quiere revertir la decisión judicial de Roe. Vs. Wade, que lo legaliza, aún en una concepción bajo violación o incesto. McCain también se opuso el Acta de Paga Igual y el Acta en contra de la Violencia Doméstica. Sarah Palin, además, considera que el matrimonio es la única opción legal de una relación y apoyó a George W. Bush cuando éste, trató de añadir en la Constitución de Estados Unidos que el matrimonio entre una mujer y un hombre eran la única unión aceptable bajo la ley. Si esto pasara, ninguna pareja, homosexual u heterosexual, que no esté casada podría recibir beneficios en común de ninguna índole.
Votar por John McCain, pensando que Sarah Palin es una representación del poder de las mujeres es un error. De qué vale tener una mujer en el poder si no nos representa su partido ni sus propuestas. De qué vale tener una mujer en un puesto alto de gobierno que no haga la diferencia por nosotras en el derecho. La Organización Nacional de Mujeres (NOW), organización más grande de los Estados Unidos de mujeres y sus derechos, han apoyado públicamente a Obama por sus propuestas, que consideran los como importante la búsqueda de igualdad. Ciertamente, éste 4 de noviembre del 2008, se hará historia. Está en nuestras manos elegir a la persona que más represente los valores de la Constitución de los Estados Unidos de América, digna de reconocimiento por la Carta de Derechos. No dejemos que una imagen nos engañe. En nuestras manos está el poder. Por nuestras madres, hermanas, hijas, por nosotras, votemos por las mujeres, votemos por quien considera nuestros derechos como importantes, votemos por Barack Obama. Nosotras y Estados Unidos está listo para el cambio.
servido por Ada Mercedes
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22 Octubre 2008
Por: Ada Alvarez
Usa guantes todos los días. Son color crema. Su pelo rizo marrón rojizo resalta sus pómulos, enmarcados como una muñeca con dos círculos de rubor. Sus labios gruesos enmarcan una noble sonrisa que contrasta con el color oscuro de su piel. Su accesorio favorito son las pantallas y camina con mucha confianza, como si nunca lo hubiera conocido.
Dolphy es una joven de 18 años residente de Santo Domingo en República Dominicana. Dos años atrás se fue de la casa a vivir con su novio Gregorio. Se habían visto en la escuela desde que ella tenía quince años. El trabajaba como carnicero en el colmado que quedaba cerca de su casa. Se hicieron novios y a los tres meses Gregorio le pidió que se mudara con él. Le pegó, una y otra vez, luego de que Dolphy no quisiera dejar la escuela. Su sonrisa parecía opacarse por el miedo que llegó a sentir.
Dejó la escuela para evitar los golpes. Dolphy a los 13 años comenzó a ayudar a su tía en una peluquería y así generaba un poco de dinero. Su novio le pidió que trabajara, pero sólo si era en la peluquería cercana a su trabajo para tenerla vigilada de cerca. “Yo pensé que era amor, que me quería tanto porque deseaba estar a mi lado todo el tiempo”, dijo Dolphy con la mirada hacia el piso levantando los hombros como sinónimo de duda. Estuvo seis meses viviendo con él, y aunque siguiera sus llamados consejos, no hacía más que obedecer las órdenes de quien se convirtiera su amo. Al punto, en que como un perro, en una mañana que Dolphy no tenía la comida preparada, fue castigada amarrada y encerrada en el baño del apartamento que compartían.
Hay un suceso que “la muñequita”, como algunos le llaman nunca olvidará. Cuenta que trató de escapar de su agresor y novio. Que su mamá no la regañó porque se entendía que vivir con un hombre era normal si él proveía la casa. Estaba sola y se escapó. Al cabo de dos días, el hombre con quien compartiera cama y cena, la persiguió y la entró a un carro a la fuerza. Llevó a Dolphy a una cabaña en Santo Domingo, proporcionándole golpes que hicieron que sus labios se salpicaran de sangre disfrazada como un lápiz labial rojo. “Tienes que volver conmigo”, Gregory repetía. A lo que el llanto hizo que sin fuerza Dolphy prometiera estar de vuelta a la casa con él al cabo de una semana. Dejándola en el piso, casi inconsciente se fue y esperó por ella.
“Esa semana fue la más ajetreada de mi vida”, dice ella. Buscó ayuda en agencias gubernamentales, en su familia y hasta en el visado para escapar del país. Pasaban los días como horas en una fila congestionada de tráfico y ante su desesperación caminaba hacia un banco en la plaza pública del pueblo. La joven de 16 años vio al que fuera su novio de 18 bajarse de un carro con su uniforme de carnicero y algo en mano. La gente estaba lejos de los asientos donde ella posaba y él tomó el afilado objeto, un machete, y se dirigió hacia ella para matarla. En el momento en que subió la mano derecha y el machete iba dirigido a la cabeza de la joven, levantó sus manos para cubrirse la cabeza, sin saber que sería la última vez que las tendría puestas.
El joven le picó las manos con el machete y se dispuso a intentar de nuevo cortarle la cabeza. En ese momento varias personas del mercado reaccionaron y un hombre lanzó una piedra ante Gregory que hizo que soltara el machete y fallara el intento de asesinato. Varios hombres corrieron detrás del carnicero humano, mientras que otros se acercaron a Dolphy, manca y desangrada. Ella estaba en un lugar del parque, su ropa estaba bañada en sangre y sus manos, de la muñeca hacia abajo, yacían en otro lugar de la plaza. Una mujer tomó las manos de la joven y buscó una nevera portátil, haciendo posible que Dolphy fuera transferida al hospital de la capital con las manos que acababa de perder en la parte trasera del automóvil que sirvió de ambulancia.
Gracias a los esfuerzos de la gente, a Dolphy, le cocieron las manos. Lo único que puede usar hasta ahora son el dedo índice y el del medio, esto gracias a terapias físicas para recuperar su funcionamiento. El novio, al exponer su intención en un lugar público, consiguió testigos que lo acusaran y ahora cumple una condena de 30 años de cárcel. Dolphy no se atrevía a hablar de su experiencia, pero gracias a la ayuda de la Fiscalía del pueblo y de los servicios sicológicos que recibió, decidió contar su historia para salir del silencio. Un silencio un tanto desconocido en República Dominicana, donde el término violencia en el noviazgo no existe.
Me quería conocer por mi trabajo en contra de la violencia entre parejas. Me entregó una cinta violeta para usarla como pulsera para demostrar mi repugnancia y lucha contra la violencia doméstica. Estaba sonriente, alegre por su causa, con una camisa que resaltaba su figura y un mahón un tanto gastado pero a la moda. Dolphy, se convirtió en la portavoz en fiscalía de programas pilotos que buscaban concienciar sobre la violencia entre los jóvenes y sus consecuencias. Aparece como una muñeca, marcada con cicatrices que muestran cómo fueron cocidas sus manos y cómo se cose su vida cada vez que le busca darle a sus 18 años una motivación. Dolphy, usa guantes todos los días.
servido por Ada Mercedes
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7 Octubre 2008
Por Ada M. Alvarez Conde
Cuando nace una mujer, nace un posible homicidio. No hay duda que la violencia hacia las mujeres es un problema social. Como parte de una propuesta de la Octava Conferencia Magistral sobre la Mujer de América Latina y el Caribe dada en Perú, auspiciado por UNIFEM, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la mujer anunció que todos se comprometían “a prevenir y combatir todas las formas de violencia contra las mujeres y sus causas básicas”. Entonces qué está pasando que se escucha cada vez más la palabra prevención para la erradicación de la violencia en doméstica. ¿Cómo esos homicidios se pueden evitar y qué está pasando que no acaban?
Sexo y género no es lo mismo. Es lo primero que se debe de aprender. El sexo es determinado de manera biológica por los órganos sexuales que tenemos y por ello nos definen como masculino o femenino. El género sin embargo es todo lo que conlleva ponerle roles a los sexos. La perspectiva de género es la categoría de análisis social que permite una visión más completa de los fenómenos sociales, ya que analiza las circunstancias concretas de hombres y mujeres en los diferentes ámbitos de interacción social. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas en República Dominicana establece: “esto permitirá que se adopten las medidas necesarias para corregir las relaciones sociales y de poder históricamente discriminatorias”. Entonces, la raíz del problema son los roles asignados a los sexos y el trastoque de estos como punto de partida en la violencia social.
En el mes de marzo (2003) tuvo lugar en Antigua, Guatemala un taller titulado “¡Basta! América Latina Dice no a la Violencia Basada en el Género”, el cual fue organizado por la Federación Internacional de la Familia (conocida como IPPF). Durante este evento fue emitida una declaración para prevenir y dar respuesta adecuada a las mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia basada en el género. Avanzando entonces aún más las propuestas del 2000 que enfatizaban el sexo. Esta conferencia abordó el tema del género como principal raíz a la violencia contra las mujeres. La pasada Procuradora de las Mujeres en Puerto Rico, María Fernós, estableció en el 2007 que si no hubiera distinciones entre los géneros, no hubiera relaciones y apropiaciones del poder entre los hombres ni la aceptación de ello en las mujeres. Fernós sostuvo que la problemática inicial es reconocer el problema para poder salir de éste. Sin embargo, ella establece, que la peor enemiga que tienen las mujeres son otras mujeres, que al ser criadas de forma machista, instan a las mujeres que buscan consejos a que aguanten la situación considerándola normal. Esto hace más grande el miedo.
Es importante conocer la violencia y sus facetas. La violencia no se da exclusivamente de hombres a mujeres, sino que se puede dar de mujeres a hombres, pero muchos estudios establecen que éstos no se reportan por el miedo a la opinión pública y de sus amistades. Denunciar un acto de violencia de una mujer a un hombre se ve como un acto de debilidad para ellos, una característica que no contemplan en sus roles de género. Todas las campañas que poco a poco han surgido globalmente van dirigidas hacia las mujeres porque las cifras demuestran que la violencia hacia ellas es la principal causa de muerte y problemas en muchísimos países. Además, que los roles de género propician un estado de poder sobre el cuerpo y las decisiones femeninas. A pesar de que hayan muchas campañas, muchos casos que ocurren, siguen pasando por consentimiento, asumiendo el rol de sometida. Sin embargo, muchos estudios del Departamento de Psicología de Estados Unidos establecen que recibir violencia no es un acto placentero y buscado y que si se sigue en la situación es por dependencia y por miedo.
. La violencia a las mujeres no es solo física, como la mayoría piensa. La palabra agresor por ejemplo alude a un acto de violencia física pero hay otros tipos. La violencia física es la más presentada por los medios, pero no es la más común. La violencia doméstica se divide en tres tipos: emocional, física y sexual. Creer que la violencia física es la única o más común es algo cultural, propiciado por las noticias, que publican mayormente casos cuando son accidentes fatales o graves; no al momento de presentar querellas por otros tipos de maltrato o persecuciones. El daño físico incluye empujones, patadas, jalones, mordidas, puñetazos y el lanzamiento de objetos para herir. En Voz de Voces, revista de la Coordinadota Paz para la Mujer (Caribe), se reportó que el 94% del abuso físico, no hubiera pasado si no hubiera daño emocional.
El abuso emocional es silenciado. Según el Departamento de Salud de los Estados Unidos el abuso emocional también es un problema serio de salud y está basado mayormente en el control y el miedo. Los compañeros violentos limitan la libertad estableciendo con quién habla, cómo se viste y a dónde ir. Esto incluye miradas, amenazas para tratar de probar que él está en lo correcto, y conversaciones manipulantes para establecer que si lo ama de verdad ella debe hacer esos “pequeños sacrificios”. Este tipo de violencia es además la que propicia el abuso físico, puesto que en el 99% de los casos ocurre violencia física con violencia emocional. Sólo imagine una pelea entre dos varones a los puños sin ningún tipo de insulto previo o durante el acto. La violencia emocional es la raíz del abuso.
¿Y qué es el abuso sexual en las parejas? El abuso sexual ocurre cuando el agresor la viola (porque violenta sus deseos) pero utiliza preguntas de manipulación sicológica como: ¿por qué no? Legalmente, en muchos países, no se considera una violación porque hay una relación establecida. Las violaciones son las menos reportadas y se cree mayormente que viene de extraños, sin embargo, se dan entre parejas. El Departamento de Justicia informó que reportar este tipo de abuso es un proceso complicado y por ende son los menos reportados, por lo difícil que es decirlo o salir de las casas para hacerlo, el miedo a la burla y los exámenes que conllevan. Eso sin contar el miedo que hay a represalias por parte del agresor. Ahora, hemos hablado de la víctima, pero ¿y el agresor cómo lo identificamos?
No hay una definición exacta de características sociales u otras fuera de sus acciones. Vienen de cualquier edad, raza, estatus social, orientación sexual y religión. Algunas de éstas son: celos extremos, culpan a otras personas por sus acciones, rompen objetos, tienen conducta de control, usan la violencia como juego sexual en sus relaciones, y cambian de temperamento fácilmente. Puede que estés cerca de un agresor ya o un futuro agresor. Inclusive, para volver a la prevención, es importante tomar en cuenta a los noviazgos.
La violencia en el noviazgo es igual de grave y por medio de su prevención se logrará la erradicación de la violencia doméstica. En muchos países se desconocen leyes y definiciones para este problema. La violencia doméstica al igual que la violencia en el noviazgo recogen los tres tipos de violencia. La diferencia mayor entre ambas es que una se da en el concubinato y otra se desarrolla entre parejas que no viven juntos. Es por eso que es conocido además como violencia de citas. En países como Chile, Colombia, Bolivia, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, entre otros; más del 50% de mujeres reportan sufrir abusos por parte de sus parejas. Esto sin analizar un dato curioso de Puerto Rico que podría tomarse de ejemplo: más del 45% de las denuncias presentadas por violencia doméstica son hechas por jóvenes de 12-24 años. Además se conocen casos donde la víctima es una joven que muere o termina gravemente herida. No se debe ignorar este problema.
La violencia hacia la mujer, hacia el género, doméstica, de novios, intrafamiliar; en todas sus denominaciones es un problema social grave que atenta con la vida y dignidad de los seres humanos. La dignidad sobre todas las cosas, protegido en la mayoría de las constituciones al igual que la libertad quedan rezagadas en una relación violenta. Al preguntarnos por qué las mujeres se quedan en una relación de este tipo, Alfonso Batres, psicólogo encargado de los servicios de reajuste a veteranos en Estados Unidos estableció: “una relación violenta es como la guerra, afecta a todos. Sobre todas las cosas afecta cómo uno se ve a sí mismo, el héroe, el enemigo y todo se da bajo una misma circunstancia, el campo de batalla. En casos como la violencia doméstica lo más que se utiliza es el miedo y la manipulación. Le hacen creer a la mujer que ese es su rol (estar callada aceptando lo que venga) y que cualquier atentado para salir de allí no va a ser beneficioso. Si difícil es reconocer el problema, salir de una dependencia emocional, imagínate cómo lo sería salir de una dependencia económica donde está en riesgo la vida misma con más fuerza. Muchas entonces recorren a lo conocido, al golpe que les espera si no cocinan a tiempo y prefieren eso a ver dónde trabajan (sin que él la encuentre) para ver si ese día come, sobrevive y para rematar otro hombre no la viola. La mujer definitivamente en muchas cosas sociales es el blanco de ataque”.
Se habla de un nuevo femicidio. Se habla de la desintegración de la familia. Se habla de la violencia y de sus formas, pero sobre todas las cosas se ignora su prevención. En la re-educación sobre lo que es el género se reivindicarán los roles femeninos y con eso la subyugación de la mujer hacia el hombre. Desde la juventud y la crianza se sabrá, de ser propiamente difundido, quién puede presentar señales que ayuden a la prevención para que nadie se convierta en víctima ni en victimario. La violencia es intolerable. Como decía la filósofa francesa Sarah Kofman: “lo intolerable de la vida es el doble”. Refiriéndose a las cosas que de verse buenas pasaban a convertirse en monstruos, donde el bien y el mal habitaban un mismo cuerpo, al igual que los agresores que se convierten en seres habitados y construidos que hacen de la vida una más dura y que llevan a que cada vez que nazca una mujer, se considere que de por sí ya peligra.
servido por Ada Mercedes
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9 Septiembre 2008
El machismo es un tipo de capitalismo humano con visos de fórmula social que concede al varón la potestad de adueñarse de su compañera.
Por Ángel Cintrón Opio / Especial El Nuevo Día El machismo es una postura activa compuesta de actitudes de control sobre la mujer que va acompañada de un “sistema de valores” o “principios” que regulan la libertad de ella, al tiempo que da rango de dueño al macho que posee a su hembra.
El machismo es un tipo de capitalismo humano con visos de fórmula social que concede al varón la potestad de adueñarse de su compañera, en ocasiones llegando este sentido de propiedad hasta el extremo de decidir si ella puede o no seguir viviendo en este mundo.
Por donde quiera que lo abordemos, el machismo es una desgracia histórica y una desgracia social que ha empañado todas las civilizaciones que han visto su esplendor y su ocaso en este planeta.
El machista controla y lo hace porque está lleno de inseguridades y esas inseguridades le llevan a controlar a su pareja y a sus hijas, pues al hacerlo siente que el miedo de perderlas disminuye.
Es como una tragedia, pues quien padece el mal no vive en paz, pues es atormentado con la idea de que la amada lo abandone. El machista siente que si su pareja muestra interés en actividades distintas a las que el favorece, ella lo está desobedeciendo.
Para éste, la mujer está en sujeción con respecto al hombre y puede llegar a utilizar la religión para reforzar sus posturas. El dolor emocional que causa el machista arropa a toda la familia.
Dado que en nuestra cultura el machismo está tan arraigado, se necesita utilizar el mismo mecanismo por el cual se aprende, para desaprenderlo.
Es decir, recomiendo que muchas personas de variados sectores en el país nos juntemos para crear política pública con respecto manejo del machismo. Sugiero, además, que en las escuelas y en las universidades se den cursos obligatorios para aprender a identificar y tratar las señales y manifestaciones del machismo.
Finalmente recomiendo que en cada hogar, alguien se de a la tarea de atender este tema de manera sostenida, de modo que la familia entera pueda transformarse y alejarse de los daños del machismo.
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servido por Ada Mercedes
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