Otorgo credibilidad al patrón de maltrato
Viernes, 11 de Mayo de 2007
Amary Santiago Torres / Primera Hora
Las
nuevas ofertas de telenovelas de Osvaldo Ríos le han caído como anillo
al dedo porque ahora tendrá que desembolsar $100 mil por daños y
perjuicios a su ex compañera sentimental Daisy Annette Santiago.
El
Tribunal de Apelaciones de Puerto Rico aumentó la compensación que debe
pagar el actor, originalmente establecida en $38 mil, según determinó
en junio de 2006 el Tribunal de Primera Instancia de Carolina en este
caso civil interpuesto por su antigua compañera sentimental.
El
foro apelativo, además, determinó que la jueza superior María del
Carmen Martínez Lugo, del Tribunal de Primera Instancia, falló al
restarle credibilidad a la psicóloga Nydia Lucca, quien había concluido
que Daisy Annette presentaba el síndrome de la mujer maltratada como
secuela de su relación amorosa con el famoso actor.
Estableció
también que no habían prescrito otros episodios de violencia doméstica
suscitados entre Daisy Annette Santiago y Osvaldo Ríos, previos al
incidente del 24 de noviembre de 1996, que destapó el escándalo. Los
insultos, palabras soeces, agresiones físicas y emocionales que
ocurrieron ese día llevaron al actor tras las rejas.
Por estos
hechos, en noviembre de 1996, Osvaldo Ríos cumplió tres meses de cárcel
en 2004, más 15 meses de libertad supervisada por violencia doméstica
contra su ex pareja.
El Tribunal de Apelaciones emitió esta
sentencia ayer, jueves, tras consolidar un recurso apelativo de Osvaldo
Ríos y otro de Daisy Annette Santiago. Ambos recurrieron al Tribunal de
Apelaciones por sus respectivas inconformidades con la decisión de la
jueza Martínez Lugo.
Daisy Annette entendía que el Tribunal de
Primera Instancia había errado en su sentencia porque no consideró sus
alegaciones sobre el síndrome de mujer maltratada, además de que
consideraba que la remuneración no era la apropiada. Inicialmente, ella
solicitaba una indemnización de $1 millón.
Igualmente, consideraba que se había fallado en la apreciación de la prueba.
Mientras,
Osvaldo Ríos entendía que el Tribunal de Primera Instancia había
fallado al conferirle a Santiago Rivera daños por reclamaciones que
estaban prescritas, entre otros argumentos.
Ante estas
alegaciones el Tribunal de Apelaciones determinó: “Entendemos que el
Tribunal de Primera Instancia, al acoger la posición de Ríos Alonso,
simplificó lo que constituye la violencia doméstica. No podemos avalar
la determinación de hecho, inter alia, del tribunal a quo cuando apunta
que: ‘Sin pretender invadir el campo de la perito, se pregunta si
aquella condición anímica que se describe no es la típica de una joven
romántica, ilusionada, enamorada que sufre un desengaño amoroso y se
encuentra triste, deprimida, con baja autoestima, temerosa, insegura
del futuro, desconfiada, irritable, ansiosa, resentida... No habría
nada más que prestar un poco de atención a la letra de las baladas
románticas para identificar todos esos sentimientos’. Somos de la
opinión que esas líneas pueden llevar un mensaje equivocado sobre cómo
debe ser una relación de pareja y que los actos sufridos por Santiago
Rivera son “normales”. No es que pretendamos considerarnos expertos en
la problemática de la violencia doméstica. Sin embargo, en nuestro
análisis, le hemos ofrecido consideración al alegato del amicus curiae
(amigo de la corte) de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres”,
recoge el documento.
“Resolvemos que esta demanda no está
prescrita respecto a los daños sufridos por Santiago Rivera en los
incidentes de violencia doméstica previos al 24 de noviembre de 1996”,
añade la sentencia.
El panel del Tribunal de Apelaciones,
integrado por los jueces Germán Brau Ramírez, Andrés Salas Soler y
Mildred Pabón Charneco, expuso: “En el presente caso, el Tribunal de
Primera Instancia determinó que, comenzando en febrero de 1996,
Santiago Rivera fue objeto de numerosos episodios de violencia física,
verbal y sicológica por parte de Ríos Alonso, lo que le habían
provocado daños. Entendemos que esta determinación está ampliamente
sostenida por el récord, el que establece que Ríos Alonso efectivamente
incurrió en un patrón continuado de violencia doméstica contra Santiago
Rivera, el que provocó daños a ésta”.
“Espero que esto sea el fin de todo”
Daisy
Annette Santiago se mostró satisfecha con la determinación del Tribunal
de Apelaciones, lo que espera sea el último capítulo de su vida en el
que aparezca el nombre Osvaldo Ríos, quien solicitará una revisión de
la sentencia.
“Me sentí satisfecha porque el Tribunal de Primera
Instancia se expresó de manera equivocada, ofensiva. Por eso seguí la
lucha. Cómo se atrevió a comparar mi situación que es bien seria con
una balada romántica. Creo que ahora se lleva el mensaje correcto y con
seriedad en torno a las mujeres maltratadas. Me siento en victoria”,
reaccionó la joven, cuya relación con el actor se extendió de mayo de
1995 a noviembre de 1996.
“Ya han pasado 11 años y no tengo más
que hacer con esto. Espero que sea el fin de todo. Sobre la
remuneración, creo que es significativa a juzgar por otros casos, pero
eso es lo menos importante porque hay heridas que no tienen precio”,
apuntó.
Registro histórico: Cronología de incidencias en torno al caso
1995-2007
3
de mayo de 1995: Osvaldo Ríos y Daisy Annette Santiago se conocen. En
agosto del mismo año deciden convivir en relación consensual.
24 de noviembre de 1996: Se suscita una discusión entre la pareja, que termina en una acusación de violencia doméstica.
13
de julio de 2000: Daisy Annette declara que el 24 de noviembre de 1996
el actor la mordió en una pierna, le dio varios cabezazos y le tapó la
boca para evitar que gritara.
21 de julio de 2000: Juez Osvaldo Rivera Cianchini ordena la disolución del jurado y fija un nuevo juicio.
5 de mayo de 2003: Inicia un segundo juicio criminal contra el actor.
23 de junio de 2003: Nueve de 12 jurados declaran a Osvaldo Ríos culpable de violencia doméstica.
Julio de 2004: El juez Ángel Ramírez dictó una setencia mixta de 3 meses de cárcel y 15 de probatoria contra el actor.
Septiembre de 2004: Osvaldos Ríos sale de prisión e inicia probatoria.
15
de mayo de 2006: Daisy Annette Santiago apela la determinación de la
jueza María del Carmen Martínez Lugo, del Tribunal de Primera Instancia
en Carolina, por considerar que erró sobre cinco argumentos al dictar
su sentencia, entre ellos en la valoración económica al ordenar que
Osvaldo Ríos le pagara una indemnización de $38 mil por los daños
físicos y emocionales que le causó. La jueza concluyó que la demandante
no sufría el síndrome de la mujer maltratada.
30 de mayo de
2006: Se ventila la sentencia dictada por la jueza superior María del
Carmen Martínez Lugo, la cual condena al actor a pagar $38 mil para
indemnizar los daños físicos y emocionales causados a Daisy Annette
Santiago.
19 de julio de 2006: El abogado Mark Anthony Bimbela
establece en su argumentación que el demandado, Osvaldo Ríos, obligaba
a su representada, Daisy Annette Santiago, a prácticas sexuales
“aberrantes”, al punto de forzarla a asumir otras identidades, incluida
la de su propia hermana Michelle Santiago, y que invitaran a una
tercera persona, sin importar el género.
10 de mayo de 2007: Se conoce la determinación del Tribunal de Apelaciones favoreciendo a Daisy Annette Santiago.
Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 25 años y resido en San Juan, PR. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Estoy escribiendo la edición bilingue de la novela y editando mi poemario. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi maestria en periodismo y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz.
Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Visita la fundacion www.altoalsilencio.org para mas informacion
gracias!
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