Mínimos los casos de mujeres agresoras
Viernes, 11 de Mayo de 2007
Leysa Caro González / Primera Hora
Establecer el perfil de un agresor sexual es asunto complicado.
Lo mismo puede ser una persona con problemas mentales, que un
profesional, alguien con un alto nivel de escolaridad o de buena
posición económica.
Hay, sin embargo, un factor usualmente común entre los ofensores y es que éstos tienden a ser del sexo masculino.
Aunque no necesariamente son estadísticas que reflejan la situación de
la Isla, números del Centro de Ayuda a Víctimas de Violación (CAAV)
revelaron que de los 443 casos que atendieron durante el año fiscal
2004-2005, en 369 las víctimas fueron femeninas.
María Rebecca
Ward, directora del CAAV, indicó que no hay una respuesta certera para
determinar por qué el victimario tiende a ser un hombre.
“La
violencia sexual se parece a la violencia doméstica. Es un problema de
género con características como sentimientos de hostilidad a mujeres,
personas que han experimentado situaciones de maltrato o que sostienen
mitos sobre lo que es el hombre y la mujer”, indicó en referencia a
este cuestionamiento.
El conocimiento ayer del caso de una
madre, en Corozal, que abusaba sexualmente de sus dos hijos con
problemas de retraso mental causó la sorpresa entre muchos.
“Hay unas características y factores de riesgo, pero son personas de cualquier estrata social y de nivel de educación”, añadió.
La
doctora Yanira Carmona, directora del Centro Integrado para Niños y
Niñas, mencionó que, por ejemplo, de 100 casos de abuso sexual que
atienden al año, sólo en tres o cuatro el agresor es una mujer.
“No
tenemos una recopilación de estadísticas de los casos. Pero sí tenemos
casos de mamás que han tenido acercamientos a menores”, dijo Carmona,
En
la mayoría de los casos el agresor es el papá o el padrastro y en
términos de edad, son menores de ocho años, indicó Carmona sobre su
experiencia.
Ambas especialistas coincidieron en que el
problema de incesto es complicado de tratar, ya que se trata de un
abuso intrafamiliar que se da dentro de un marco de secretividad que
dificulta la revelación por parte de la víctima.
“El ambiente es
mayormente de secretividad porque no se espera que una persona conocida
nos haga daño y, por lo general, el niño no lo ve con mala intención”,
indicó Carmona.
Ésta señaló, además, que se trata de un abuso
gradual. El ofensor comienza con un acercamiento mínimo que va
aumentando hasta llegar a una posible penetración.
Sobre las
señales de aviso, indicó que éstas dependerán de la etapa del
desarrollo de la víctima. Hay niños, sin embargo, que pueden reflejar
un conocimiento mayor sobre la sexualidad del que deberían tener para
su edad, causarse dolor o tener una pobre autoestima.
En los
casos en que las víctimas son personas con problemas mentales, como el
de Corozal, Carmona señaló que hay otras formas no verbales de
enterarse sobre lo que está pasando, como a través de dibujos, señales
o juegos.
Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 25 años y resido en San Juan, PR. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Viajo cuando es necesario para dar charlas a países que me invitan. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi doctorado y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz.
Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Visita la fundacion www.altoalsilencio.org para mas informacion
gracias!
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Alexei dijo
Siento que hay un componente social en que hayan pocos casos denunciados de mujeres agresoras. Desde el temor a las burlas de su conglomerado social cercano hasta la misma tendencia que tienen nuestros cuerpos policiales de disminuirle importancia a los mismos. Recuerdo que aquí cuando un comentarista de televisión fue agredido por una muchacha en vivo, él la denunció ante la oficina de abusos contra la mujer (que es lo más cercano para ese tipo de querellas) y mucha gente lo que hizo fue burlarse de su sexualidad por el hecho de haberlo reportado ahí. En fin, no hay nada más dificil que echar por tierra un prejuicio, porque requiere echar hacia atrás un pensamiento que lleva varias generaciones.
19 Mayo 2007 | 03:36 PM