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La Coctelera

Lo que no dije

Una novela, una historia, un testimonio, un site, un problema. Oriéntate, escucha, lee, infórmate, simplemente HAZ ALGO. NO seas cómplice del silencio.

13 Abril 2007

Atropello a la dignidad

Por Jaime Torres Torres / End.jtorres1@elnuevodia.com

El abuso físico y emocional no es aceptable, no importa de quién provenga. Es imperativo ponerle un detente a tiempo.

A
unque las huellas sicológicas de las víctimas de abuso perduran más que
las físicas, es posible sonreír y vivir en paz si se recibe ayuda
oportunamente.
La Real Academia Española define como abuso “el
que comete un superior que se excede en el ejercicio de sus
atribuciones con perjuicio de un inferior”.
Ejemplos: el adulto
que sodomiza a un niño; el padre que abandona a un hijo; el marido que
golpea a su esposa y el supervisor que margina a un subalterno.

“Todo el mundo es vulnerable a diferentes situaciones. Los golpes
pasan, pero las huellas sicológicas pueden durar para toda la vida. Sin
embargo, en términos generales, se puede superar buscando ayuda
profesional”, señaló la sicóloga clínica Ingrid Marín Espiet.
En
no pocos casos, las heridas emocionales pueden permanecer ocultas por
mucho tiempo. Al ser detectadas, se deben gestionar terapias y
tratamientos para paliar los efectos a corto y largo plazo.
“A
veces el daño emocional no se revela hasta la adolescencia y la etapa
de adultos porque los niños continúan su vida y son marcas que se
quedan grabadas”, dijo la doctora Marín Espiet al recordar que si la
persona no recibe el tratamiento adecuado se puede convertir en un
maltratante o vivir en una depresión continua o recurrente.

Abuso sexual


Al
consultorio de la doctora Ingrid Marín Espiet llegó atormentado un
cliente que en su niñez fue víctima de abuso sexual y sicológico.
El victimario y agresor era su abuelo paterno.
“Se
mofaba de él ante otras personas y si iba caminando, le ponía el pie
para que tropezara. El nene no se atrevía a denunciarlo porque vivía
con sus padres en la casa de los abuelos”, narró Marín Espiet, al
alertar que la mayor incidencia de los abusos sexuales son perpetrados
por abuelos, padres y padrastros.
El niño lo odiaba y una tarde,
cuando se acercaba el depredador, lo asustó; el hombre cayó por unas
escaleras y, recibiendo un golpe en el cráneo, murió en el acto.
El niño, ya un preadolescente de 11 años, les contó a sus padres que el abuelo abusaba sexualmente de él.
Pero su papá no le creyó. Y por años no le habló. El joven experimentó con drogas y se involucró en conductas de alto riesgo.
“Se prostituyó. Al tiempo, el padre aceptó la situación, pero hoy el hijo no le perdona que no le creyera”, dijo Marín Espiet.
Lamentablemente,
nadie en la familia pudo detectar los cambios súbitos en la
personalidad y el carácter del niño, tras el primer evento de abuso.
Nadie
sospechó que su silencio, su tristeza, su timidez, su soledad y su baja
autoestima eran los primeros síntomas del trauma.
“Mucho más
allá de los moretones físicos, los daños sicológicos perduran muchos
años y se tiene que trabajar inmediatamente. Si no se hace tendrá
grandes y graves repercusiones. En el peor de los casos, la mayor parte
pasa de víctimas a victimarios”, relató Marín Espiet al añadir que el
hombre continúa hoy bajo tratamiento sicólogico y que depende de
fármacos para neutralizar la depresión.
La sicóloga clínica
recomienda observar cómo los adultos se relacionan con los menores. Hay
abusadores sexuales que tienden a camuflar sus intenciones con
expresiones de cariño. También se abusa cuando se obliga a un niño a
posar desnudo para el lente de una cámara, a mostrar sus genitales o a
masturbar a un adulto.
“Utilizan su ingenio y la capacidad
intelectual para dominar a un niño que es indefenso, que no tiene armas
físicas ni emocionales para poder decidir si lo que le pasa es bueno o
malo”, sostuvo Marín Espiet al recordar que los niños y preadolescentes
también son víctimas de maltrato cuando les dicen que son brutos, que
no sirven para nada y que tienes hartos a sus padres.

Violencia doméstica


Una mujer se casó con un hombre que tenía dos hijos de un matrimonio anterior.
La
dama no se preocupó por conocer las razones de la enorme cicatriz
grabada en el costado izquierdo de su marido. Era un maltratante. En
defensa propia, su pasada esposa se la había infligido con un cuchillo
y después se marchó con sus dos hijos.
El abuso físico y emocional era insoportable. La mujer y sus vástagos tenían la autoestima por el suelo.
El varoncito se defecaba encima cada vez que lo veía y la niña se paralizaba y enmudecía cuando se encontraban.
La familia se acuarteló en un refugio.
Cuando
su nueva esposa supo la verdad le suplicó que buscara ayudara
profesional. El maltratante no quiso. Y meses después la agredió
físicamente.
“Cuando los niños que son víctimas de maltrato no se
atienden es posible que al ser adultos se conviertan en maltratantes”,
dijo la doctora Ingrid Marín Espiet, especializada en la asistencia de
casos de abusos.
El ciclo se repite; como un círculo vicioso que no demorará mucho en desintegrar un hogar y ocasionar estragos en una familia.
“Afecta
a todos los miembros de la familia. Se pierde mucho tiempo en buscar
los culpables cuando lo que importa es la ayuda”, sostuvo.

Maltrato institucional


Es
el que ocurre en las escuelas, los centros de cuido, los asilos, los
hospitales, las canchas y la oficina, entre otros lugares.
El
niño al que no se le provee la alimentación adecuada; el estudiante al
que no le permiten participar en clase o se le manda a callar cuando se
expresa; el anciano cuyo apartamento no es ordenado por la ama de
llaves del albergue; el paciente a quien no le administran los
medicamentos correspondientes y el niño con habilidades para el
baloncesto que siempre está sentado en el banco son ejemplos de abuso
institucional que, si no se manejan oportuna y adecuadamente, pueden
degenerar en severos daños emocionales y, en los casos de los enfermos
y los envejecientes, hasta en la muerte.

“Mobbing”: maltrato en el trabajo


Cuando a un empleado se le priva de sus derechos de una manera sutil...
Cuando un empleado con 'seniority' es acosado para que renuncie...
Cuando no le cae bien al supervisor y éste se las ingenia para que el resto de sus subalternos no le dirijan la palabra...
Todo eso es “mobbing” o abuso en el trabajo.
La
sicóloga clínica Ingrid Marín Espiet señala que la incidencia de
“mobbing” es muy alta en las agencias públicas y gubernamentales,
siendo las víctimas los empleados que no militan en la colectividad del
incumbente de turno.
“Es muy difícil de probar en los tribunales,
pero no imposible. A las víctimas no se les asignan tareas; las
excluyen de actividades y no las invitan a almorzar”, explica Marín
Espiet.
“Los síntomas de los traumas serán los mismos que se
asocian a la depresión: baja autoestima, irritabilidad, ansiedad,
minusvalía e insomnio. Se debe buscar ayuda profesional de un sicólogo
y de un abogado, además de reportar la situación a la oficina de
recursos humanos”, recomienda la doctora Marín Espiet.
Renunciar o cambiar de posición en el empleo no es la solución. Eso sería, según la sicóloga clínica, fomentar el “mobbing”.
“En
caso de que los daños repercutan a nivel emocional o social, el
empleado debe buscar ser reubicado y siempre exigiendo sus derechos. La
realidad es que hay personas que no lo pueden sobrellevar. Son ocho
horas en un lugar donde se sienten intimidadas y sienten miedo al
pensar que van a perder el empleo”.

servido por Ada Mercedes 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

daniel diaz

daniel diaz dijo

ola me yamo daniel me violaron

18 Junio 2008 | 05:14 PM

xico exeverria

xico exeverria dijo

bueno yo soy del peru y mi papa abuso de mi pues, me iso cositas, kede con un trauma y aora invito a mi compañero daniel d a mi camita

8=======================D (:

XAOOOOO

TODO ESTO es un simple weeoooo jejejeejeejejejej

xauu cbros es un detalle no se la exen

18 Junio 2008 | 05:35 PM

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Lo que no dije

San Juan, Puerto Rico
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Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 22 años y resido en Miami Florida. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Estoy escribiendo la edición bilingue de la novela y editando mi poemario. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi maestria en periodismo y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz. Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Si quieres la novela visita www.loquenodije.com y para el quiz. gracias! Contador de visitas: free web counter
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