No despierta de su pesadilla la Uniformada
Por Mildred Rivera Marrero / end.mrivera1@elnuevodia.com
La cadena de crímenes que involucran a agentes traen a discusión la urgencia de ayuda psicosocial.
Con cuatro de sus miembros como protagonistas en tres episodios violentos, la Policía de Puerto Rico tuvo una semana difícil que trajo a discusión una vez más la urgencia de revisar los requisitos de reclutamiento y de implementar evaluaciones sicológicas compulsorias y continuas.
La pesadilla se inició el jueves cuando el policía Javier Santiago Vázquez, en medio de una discusión por viejas diferencias, asesinó en Las Piedras a sus suegros y concuñada, e hirió de gravedad a su cuñado. Su esposa, Yesliane Márquez también es miembro de la Policía y el herido Leomar Márquez es policía municipal de San Juan.
Ayuda las 24 horas
El Instituto Sicoterapéutico de Puerto Rico ofrece consejería confidencial las 24 horas.
Los policías tienen derecho a 10 citas gratuitas por cada persona de su familia que solicite el servicio.
Ofrecen charlas de prevención al consumo de alcohol y adicción a drogas, problemas de la niñez, familiares y matrimoniales y desajustes emocionales, entre otros.
Teléfonos: 448-5651, 282-8256, 282-6608, 1-800-284-9515
Horas después, en la noche del viernes en Orocovis, el policía Oscar López alegadamente acabó con las vidas de su esposa, la agente municipal Carmen Jazmín Ríos Cosme y de su suegra Iris.
La cadena de eventos protagonizados por uniformados continuó ayer en horas de la madrugada, en Culebra, cuando el policía Jordan Torres le hizo dos disparos a Carlos Feliciano Gruñón, quien alegadamente trató de arrebatarle su arma de reglamento durante una intervención.
Expertos entrevistados por El Nuevo Día Domingo señalaron que los miembros de la Uniformada tienen la realidad y problemas que aquejan al resto de la sociedad, pero las responsabilidades y las condiciones de su trabajo actúan como agravantes.
Por eso, la ayuda psicosocial debe ofrecerse más intensamente de lo que se da en otros talleres laborales.
Actualmente, la Policía cuenta con la División de Sicología y Trabajo Social, en la que hay cuatro sicólogos clínicos, dos industriales y seis trabajadores sociales, así como los servicios del Instituto Sicoterapéutico de Puerto Rico (Inspira) al que pueden acudir los agentes y sus familiares las 24 horas.
Sin embargo, el temor de ser desarmados y suspendidos, entre otras razones, los lleva a no utilizar los servicios.
El año pasado, sólo 400, de los 18,000 policías que hay, solicitaron los servicios de Inspira. Sin embargo, sólo el Negociado de Investigaciones Administrativas sobre Violencia Doméstica atiende anualmente un promedio de 350 querellas de violencia doméstica.
Curiosamente, en el 2006, tres policías asesinaron a sus respectivas compañeras.
“En el contexto de una sociedad violenta como la nuestra es de esperar que todos los sectores se afecten. El trabajo de los policías es sumamente estresante. Habría que revisar todos los servicios de manejo de estrés, de manera que se vean invitados y no amenazados por los servicios”, dijo la presidenta de la Comisión de Derechos Civiles, Palmira Ríos.
“Hay que mirar el reclutamiento, hay que ver qué se está dando en la academia. Los análisis sicológicos tienen que darse más frecuentemente y tiene que haber un proceso de educación continua. Muchas veces eso se ve como gasto y realmente son inversiones necesarias”, agregó la experta.
Por su parte, a preguntas de El Nuevo Día Domingo, el superintendente de la Policía, Pedro Toledo, dijo que la “la utilización del sistema (Inspira) no ha sido lo que esperamos”.
Para contrarrestar esa deficiencia, Toledo dijo que “pautamos otra serie de orientaciones a través de las comandancias para informar que esto es confidencial. Hemos dado instrucciones de que el proceso de rearmar se aligere, de que se le dé prioridad”, cuando se atiende a un policía y se determina que no representa peligro.
“Estoy enfatizando en los supervisores, que si ven algo que pueda señalar un problema de alcoholismo, ansiedad, problemas matrimoniales, pues nosotros haríamos un referido”, manifestó.
Sin embargo, sobre adiestramientos o evaluaciones continuas, el Superintendente guardó silencio.
Esas son inexistentes una vez se sale de la Academia de la Policía, según el presidente de la Asociación de Miembros de la Policía, José Taboada.
“Hay policías que llevan 20 años y no reciben una evaluación. Esto tendría que ser obligatorio y recurrente para que sea de prevención”, dijo.
Taboada aseguró que hay una ley para que haya un mínimo de sicólogos por área policiaca, que no se ha cumplido. Además, criticó que, cuando aumentan los asesinatos en el País, se le suspendan los días libres y las vacaciones a los agentes.
También, reiteró las denuncias sobre los nombramientos de policías en pueblos distantes a sus lugares de residencia, elemento que incide en un aumento en la tensión y cansancio.
Cuando se le preguntó si la Asociación hace algo dijo que “somos pobres y no tenemos los recursos para eso”.
Pero ante los ingresos que le provee contar con una matrícula de 6,000 miembros y un Centro de Convenciones que alquilan todo el año, El Nuevo Día Domingo le volvió a cuestionar sobre la ayuda.
“Creo que tenemos que integrarnos con un poquito de agilidad, pero como hay una ley la ley le exige al estado”, respondió.
Finalmente, el sociólogo Manuel Torres Márquez señaló que es necesario mejorar la calidad de vida de los policías ofreciéndoles terapia de grupo para familiares y préstamos con intereses bajos para la compra de casas y automóviles.
Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 22 años y resido en Miami Florida. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Estoy escribiendo la edición bilingue de la novela y editando mi poemario. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi maestria en periodismo y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz.
Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Si quieres la novela visita www.loquenodije.com
y para el quiz.
gracias!
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