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La Coctelera

Lo que no dije

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Categoría: Características de la Violencia Doméstica

15 Septiembre 2009

Existen novias malas que maltratan...

 

http://www.elnuevodia.com/haynoviasmalasquemaltratanaloschicos-615362.html

Por El Universal / GDA

El amor los maltrata. No se quejan, no es de hombres reconocer que las mujeres a veces ahogan. "¿Qué ya no me quieres?", "No me cae bien tu amiga", "¿Quién te llamó?", "¿Qué le ves?", "¿Y ese mensaje?", "¿Quién es esa del Facebook?", "Tú paga, yo soy la princesa", "¿Andas con alguien más?". Tal vez no saben que cada frase tiene su carga de control, de chantaje.

De la violencia hacia ellos poco se explora, pero tienen su apartado en las encuestas nacionales sobre violencia en el noviazgo. Sus números, son sorprendentes: 78% de los jóvenes que tienen entre 15 y 24 años y que están en una relación de noviazgo son violentados psicológicamente por sus mujeres.

Lo dijeron en la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo en 2007. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) les preguntó por primera vez a los jóvenes mexicanos sobre sus relaciones amorosas. Los resultados arrojan violencia física, sexual, psicológica y también económica.

Ellas los controlan. Revisan sus teléfonos celulares. Les prohíben amigas. Se encelan de las presentes. Les cuidan la mirada. Eso dicen las operadoras de la línea de ayuda que abrió el gobierno federal como respuesta a la violencia en los noviazgos mexicanos. Sólo llama uno por cada cuatro de ellas. Preguntan si el chantaje es violencia, si que los obliguen a casarse es violencia, si ser el único que saca la cartera es violento.

Así lo registra Diana Ramírez, supervisora de línea joven. "Los jóvenes que llaman nos preguntan qué es violencia. Nos narran como son violentados, chantajeados, cómo les hacen sentirse insensibles, les generan culpa si no tienen sexo con ellas, los consideran menos hombres si no se quieren casar por que las embarazaron", dice.

La Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo reporta que este tipo de violencia psicológica es entendido como el abuso emocional, verbal, maltrato y menoscabo de la estima hacia una o varias personas.

La guerra de los sexos

Los resultados de la encuesta en este rubro indican que la mayor incidencia de violencia psicológica se presenta en áreas urbanas: 76.3%, a diferencia del área rural que es de 74.7%.

La violencia física tiene su cifra: 46%; la sexual ni siquiera alcanzó porcentaje para incluir el dato en la encuesta.

A ellos los cachetean, los pellizcan cuando miran de más por la calle, los arañan si no responden rápido, pero esa violencia física no es un problema nacional porque está lejana de la que sufren ellas, es incomparable.

De cada 10 novias, a seis les pegan. Cuando lo hacen leve, las cachetean, las empujan, les halan el cabello. Cuando la violencia es en grado mediano les dan puñetazos, las jalonean; cuando es grave las amenazan con una pistola.

Aún así, las novias también tienen lo suyo. Tienen socialmente permitido demostrar sus sentimientos y son fácilmente perdonadas si salen de control cuando demuestran sus emociones. Pero ellos no corren con la misma suerte.

Siguen siendo vistos como los fuertes. Los que no lloran. Más de la mitad de las mujeres piensan que los hombres tienen que ser los proveedores y fuertes de la relación. En la opinión de las y los jóvenes mexicanos, los roles femeninos y masculinos están estereotipados en situaciones tales como la agresividad, la infidelidad, cuidado del hogar, el rol con los hijos y la educación.

El papel de los hombres como proveedores principales de la familia y los que encabezan la toma de decisiones, sigue siendo para las mujeres como una ley, pues 59% opinó que un buen hombre es el que provee económicamente a su familia.

No sólo golpes

Y es que la violencia cubierta bajo el "amor" resulta casi invisible para el grueso de la población que mantiene una relación sentimental. Los efectos y síntomas del maltrato durante el noviazgo son desconocidos para gran parte de las y los jóvenes mexicanos quienes ignoran que violencia no sólo son golpes.

Roberto García, subdirector de equidad y servicios a jóvenes del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), señala que los jóvenes que sufren de violencia dentro de sus relaciones amorosas tienen antecedentes de violencia en sus hogares desde la infancia y conservan estereotipos de género.

Afirma que ante la problemática y después de los alarmantes datos que revelan la encuesta, el gobierno federal, a través del Instituto Mexicano de la Juventud, ha diseñado una serie de estrategias de prevención de la violencia.

"Abrimos una línea de ayuda, un correo electrónico donde especialistas escuchan a los jóvenes y de ser necesario los conducen a psicólogos y a la policía en caso de que estén amenazados por sus parejas", indica.

Tienen dos meses operando la línea telefónica de ayuda. Al día reciben unas 30 llamadas relacionadas con la violencia en el noviazgo. Los hombres que llaman para pedir ayuda no llegan ni a cinco, "pero porque no asumen que el control sobre ellos es violencia".

Para el psicólogo del instituto ningún joven tendría que estar pasando por una relación amorosa de control, chantaje y abuso hacia el otro.

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16 Mayo 2009

"Yo pensaba que era normal" Violencia Domestica en Puerto Rico


Tras la violencia doméstica hay un complejo cuadro social en el que inciden muchos factores. La educación surge como herramienta impostergable

 
Por Mildred Rivera Marrero para el nuevo dia www.endi.com

A Élida Ríos Montañez -de 32 años- su compañero consensual la persiguió hasta matarla a tiros en la calle, a plena luz del día. A Brenda Rivera Miranda -de 36 años- su esposo le pegó un tiro fatal delante de sus hijos, para luego suicidarse.

A Julio Feliciano Echevarría- de 42 años- una mujer con quien tenía una relación lo asesinó utilizando un cuchillo.

Ellos son parte del fatal grupo de siete que ha muerto en lo que va de año a causa de la violencia doméstica y a los que podría unirse uno más cuando se confirmen las sospechas de la Policía. Eso compara con 10 asesinatos de mujeres a la misma fecha del 2008.

Son también parte de los fantasmas que le recuerdan a Daisy González (nombre ficticio) que ella pudo haber estado en esas estadísticas.

 "Si me hubiera mantenido en aquella relación, una de esas mujeres hubiese sido yo. Cada vez le doy gracias a Dios por mantenerme viva y darme la oportunidad", dice la mujer de 27 años y madre de tres hijos que está en proceso de recuperación.

Su caso no es diferente al de otras cientos de miles de féminas que cada año son víctimas de violencia doméstica y que presentan un complejo cuadro social que explica por qué, en muchas ocasiones, se mantienen en esas relaciones. El año pasado hubo 20,389 incidentes de violencia doméstica y este año, hasta el jueves de esta semana, la Policía había contabilizado 5,744. En la inmensa mayoría de los casos, las víctimas son mujeres.

A sus 14 años, González dejó la escuela y empezó una relación con un hombre de 47 años que comenzó a maltratarla físicamente cuando quedó embarazada por primera vez.

"Estando embarazada me golpeaba. Nadie sabía lo que yo estaba pasando porque cuando uno está en esa situación uno no quiere que nadie sepa nada. Yo me crié con mi mamá solamente. Yo pensaba que era normal porque como no me crié en esa situación (con un padre), todo le parece normal a uno. Uno no tiene quién te oriente y te ayude. Estuve pasando por eso 10 años y al salir de esa relación me metí en otra peor".

Con su relato, González revive los años de golpes, encierro, enajenación social y violación que vivió en su segunda relación, con un hombre de 55 años con el que se mudó a Estados Unidos, lejos de su familia.

"Yo tenía miedo. Ellos te intimidan. Me decía que era el único que me quería, que nadie me quería. Para mí la vida no valía na', no significaba nada", recordó.

Lo abandonó. Pero él siguió acosándola, "hasta que un día, por poco me mata. La nena mía le dijo que me dejara y él le dio en el pecho. Ahí yo no aguanté más y salí corriendo".

El hombre fue encontrado culpable en el juicio que se presentó y, aunque fue a la cárcel, al poco tiempo estaba en la calle para cumplir un año de probatoria.

Impostergable la educación

Al mirar hacia atrás y al considerar su caso y el de otras mujeres, González menciona la educación como uno de los elementos vitales para combatir la violencia doméstica. Ese, precisamente, fue uno de los elementos que destacó un grupo de profesionales en un diálogo con LaREVISTA y la Junta Editorial de El Nuevo Día.

Manifestaron que urge un enfoque integral que combata el problema desde diversos frentes. Reconocieron que se han logrado avances en áreas como la creación de protocolos para el manejo de esos casos en las agencias del orden público, pero advirtieron que ya no se puede postergar más la integración de esfuerzos en la educación.

Diana Valle, ex presidenta de la Casa Protegida Julia de Burgos y profesora de la Escuela Graduada de Trabajo Social de la Universidad de Puerto Rico, manifestó que "la educación es una de las mejores herramientas de prevención. La gente, en general, no conocemos el proceso de la violencia doméstica, donde hay unas estrategias de seducción, entrampamiento, intimidación y amenazas. Lo más fácil es decir: ‘ella se lo buscó, ella lo quería, ella estaba allí y no hizo nada'. Uno apela a las normas culturales, que dicen que la mujer es inferior, que es débil. ¿Cómo vamos a cambiar esas normas culturales que colocan a la mujer en una situación de indefensión, de inferioridad, de subordinación? Una de las formas es a través de la educación".

Valle recordó que -paralelamente a los esfuerzos tradicionales de orientación- las organizaciones de base comunitaria y de apoyo a mujeres víctimas de violencia doméstica estuvieron por años tratando de llegar al sistema de educación del País para hacer un trabajo de prevención. La integración de una visión que promueve la igualdad entre hombres y mujeres en los diversos niveles escolares se comenzó a integrar en el Departamento de Educación en el 2004 con unos talleres para estudiantes de nivel intermedio. Finalmente, una carta circular del pasado secretario, Rafael Aragunde, integraba la perspectiva de género en el currículo del sistema público.

Sin embargo, el titular actual, Carlos Chardón, la eliminó tan pronto llegó a Educación alegando que eso es un asunto de los padres y de la sociedad y que él no le dirá a los niños qué es bueno y qué es malo.

El sicólogo y decano de estudiantes de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, Salvador Santiago, destacó que "en Puerto Rico no tenemos un plan de prevención o para lograr la igualdad en todo el sentido de la palabra. Le preguntas al Secretario de Educación cuál es el plan a nivel elemental para lograr igualdad y ¿dónde está ese plan? Si no hay programas concretos desde Headstart, donde se ven desigualdades crasas, y se empieza a acumular ese capital intelectual negativo, el producto final es la violencia terrible que vemos en la adultez".

La ex procuradora de las mujeres, María Dolores Fernós señaló que "el Departamento de Educación tiene material preparado por especialistas para escuela elemental, para escuela intermedia y para escuela superior. Hay material escrito, vídeos, teleconferencias. Se tenía que bregar con la educación y nos hemos estrellado contra esa pared".

A implantar las leyes

La también abogada manifestó que "queda muy poco por hacer en términos de normativa" porque en 1989 se estableció la Ley 54 de Violencia Doméstica, en el 2001 se creó la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y, posteriormente, se establecieron protocolos para el manejo de esos casos en la Policía y otras agencias, entre otros.

Sin embargo, Fernós coincidió con otras profesionales en que todavía persisten obstáculos para lograr un manejo adecuado de los casos a nivel de la Policía y los tribunales, como la falta de recursos suficientes para atender los miles de casos que llegan anualmente, la exigua cantidad de policías que ha recibido el adiestramiento requerido, la escasez de albergues para las víctimas y los prejuicios de los agentes del orden público que no aplican las leyes y los protocolos como deben ser. En muchas ocasiones, esas prácticas o carencias son las razones para que las mujeres retiren sus querellas.

Uno de esos aspectos en los que se falla, según la directora del Proyecto Matria, Amárilis Pagán, es en el trato del policía que toma la querella de una víctima de violencia doméstica debido, en muchas ocasiones, a sus prejuicios en contra de las víctimas de violencia doméstica.

"Todavía tenemos la situación de que una mujer radica una querella y lo que se hace es que se toma el testimonio de ella, pero no se recopila evidencia médica, física, de testigos adicionales y fotografías, o no se investiga con la rapidez que hay que investigar. Hay todo un andamiaje montado, que si la gente tuviera la voluntad de que eso corriera, correría", sostuvo Pagán.

Esa falta de evidencia es obstáculo para que, en casos en los que se identifique un alto grado de peligrosidad para la persona afectada, se pueda celebrar un juicio en ausencia de la víctima, destacó Pagán. La mujer también destacó que existen pocos recursos policiacos para atender los casos.

Durante el diálogo, se puntualizó en que luego de que un policía atiende inicialmente a una persona que presenta una querella, tiene que llevarla ante un fiscal, que es el oficial que orienta sobre las protecciones que da la ley y determina la peligrosidad de su situación.

La fiscal Janet Parra, quien dirige la Unidad especializada de Violencia Doméstica y Maltrato a Menores del Departamento de Justicia, aseguró que esas oficinas tienen agentes especializados hasta la medianoche y que luego hay un oficial que contesta un celular a cualquier hora en caso de alguna incidencia. Aceptó que no todas las regiones tienen esas unidades.

Sin embargo, la teniente Margarita George, quien coordina las Divisiones Especializadas de Violencia Doméstica de la Policía, la contradijo.

"Voy a discrepar de usted. Hay unas instrucciones del Fiscal General que dicen que solamente los fiscales se van a llamar en asesinatos y en accidentes de vehículo graves, y son todos los fiscales, no hace excepción", declaró George.

"La realidad es que no hay tal cosa como un fiscal de madrugada en casos de violencia doméstica", aseveró George.

Ante el planteamiento, Parra insistió en que la región de Bayamón opera con un fiscal a cargo las 24 horas.

"Si tienes tantos casos de violencia doméstica, no deberías tener un solo fiscal especializado por región judicial. Las unidades especializadas no tienen policías suficientes y tienen que hacer de tripas corazón", agregó Pagán.

Tampoco son suficientes las intercesoras legales, que son personas de las organizaciones no gubernamentales que ofrecen apoyo a las víctimas de violencia doméstica en los tribunales y que, en muchas ocasiones, identifican los fallas procesales.

"Una mujer puede llegar al tribunal y jamás toparse de frente con la intercesora legal porque es una sola", lamentó Pagán, quien también denunció que los 12 albergues que protegen a las víctimas de sus agresores por espacio de tres meses son pocos.

"Es una de las cosas que hacen que la mujer no vaya al tribunal y que la mujer retire los cargos. Si reconocemos que la violencia doméstica es resultado de la desigualdad social, hay que crear programas que ofrezcan un balance, como vivienda transitoria, de desarrollo económico y de cuido de niños", declaró Pagán.

A usar la discreción

Otro problema es que los jueces no están utilizando recursos que existen en la ley y los protocolos para ayudar a las mujeres a cortar con el ciclo de violencia, de acuerdo con las entrevistadas.

George indicó que al momento de otorgar una orden de protección, la ley provee elementos para que los jueces establezcan relaciones paterno y materno filiales, pensión alimentaria y custodia provisional. "Son remedios que el juez tiene para que esa mujer se sienta segura" y no crea que tiene que volver con el agresor para tener un sustento o para que no esté en peligro durante las visitas a los hijos, dijo George.

Las estadísticas revelan que son ínfimos los casos en que los magistrados utilizan su discreción judicial para adoptar esas medidas. Del total de 5,572 órdenes de protección expedidas desde enero hasta la última semana de abril, sólo en 310 de los casos se establecieron las relaciones paterno filiales y en 176 se estipuló pensión alimenticia.

De igual forma, el juez tiene la discreción de establecer un proceso de monitoreo al fijar una orden de protección.

"Aún cuando Fiscalía decida que no hay condiciones para radicar un cargo, si se identifican condiciones de letalidad, se podrían hacer más cosas. El manual del juez, el libro de estrado, contiene una disposición que algunos jueces la han utilizado y ha sido efectivo. Les dicen: ‘le expido esta orden de protección y todos los meses viene aquí'. Eso no está en la ley, pero a los jueces que lo han implantado les ha funcionado porque el agresor siente que el sistema lo está velando", sostuvo Fernós.

No obstante, en ocasiones, esa discreción judicial tiene un peso negativo a la hora de condenar a los acusados, ya que muchos de los agresores son referidos a programas de desvío en los que se supone que se ofrece educación. Un estudio realizado el cuatrienio pasado reveló que el 70% iba a desvío, dijo Fernós, para quien esa proporción demuestra "que se está tratando muy livianamente la sanción". Eso ocurría en momentos en que algunos de esos programas sólo existían en papeles y no ofrecían ningún servicio de rehabilitación, según descubrió posteriormente la Junta de Rehabilitación a la que perteneció la ex Procuradora y la cual recomendó el cierre de tres de ellos.

De igual forma, el sistema resultó muy permisivo a la hora de imponer sanciones a los compañeros de las sobrevivientes de violencia doméstica Daisy González y Jessica Rivera (nombre ficticio) de 28 años y madre de dos menores. Esta última sufrió un patrón de violencia y de poner y quitar órdenes de protección hasta que su esposo trató de ahorcarla delante de sus hijos. Nueve días después del incidente decidió denunciarlo e ingresó a un albergue, pero cuando salió tuvo que irse del País porque el agresor ya estaba en la calle y eso la ponía en peligro.

Su conclusión es tal vez la realidad de miles de mujeres: "El sistema no funciona porque, por denunciarlo nueve días después, le bajaron los cargos. Yo me sentía presa en el albergue y él por ahí", afirmó la mujer refiriéndose al hombre que comenzó a agredirla tan pronto quedó embarazada.

 

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15 Abril 2009

Rihanna: Caso abierto - violencia en el noviazgo

 

Rihanna: Caso abierto

Escrito lun 13 abr 2009 22:46 por Tok en Beijing Rocks

Vamos a intentar hacer un pequeño resumen del caso Rihanna. Como si heredaramos un caso abierto de esos de las series americanas que reabren después de años de dormir en algún polvoriento archivo y entonces alguién encuentra la pista que se le pasó por alto a todo el mundo y resuelve el crimen. Salvando las distancias, claro.

Rememoremos. Entre el 7 y el 8 de febrero, según consta en el auto judicial, Chris Brown, rapero de 19 años, guapo, con talento, en plena ascensión a la cumbre musical, propina en el interior de su coche una considerable paliza a su novia, Rihanna, 21 años, guapa, con talento, en la cumbre de su carrera musical. La policía llega al lugar y toma declaración a Rihanna. Casi simultáneamente la noticia corre por la web, por las redacciones y los programas de cotilleo y muchos informativos serios también recogen el incidente, que tiene, según pasan las horas y se saben los datos, un cariz serio. Así que en los días siguientes se vive una oleada de compasión por Rihanna y una críticia sin paliativos a la conducta de Brown que es detenido por la policía. Se especula con que la historia viene de atrás y se asegura que Rihanna comentó a la policía que ya había sido maltratada por él.

A partir de ese momento cualquier declaración de apoyo o no apoyo a Chris de un "famoso" se contalibilizaba en la lista de A) los que están del lado de Rihanna o B) los que están del lado de Chris. Mientras, Chris se iba a Virgina con su padre y Rihanna se iba con su familia a Barbados. Después de una semana sin abrir la boca, Chris emitía un comunicado en el que decía que sentía mucho todo y que, con la ayuda de Dios, saldría de este asunto convertido en una persona mejor. En el texto no se mencionaba ni a Rihanna, ni la paliza. A continuaciónTMZ hacía pública la foto que se había tomado a Rihanna justo después de los hechos. Todavía no habían aparecido los hematomas pero la foto hablaba por si misma. Rihanna también sacaba un escueto comunicado en el que decía que estaba bien y que no hablaría del tema. Rihanna se refugia en la playa y el sol de Punta Mita. La carrera de Brown empieza a hacer aguas y este informa al público que acudirá a terapia para controlar la ira. Las malas lenguas dicen que el entorno de Chris asegura que Rihanna también debería ir.

Finalmente la policía encuentra suficientes evidencias y se le acusa de dos cargos, asalto y amenazas. Mientras el caso judical se vuelve más serio, el sentimental se vuelve más extraño. Chris Brown y Rihanna HAN VUELTO. Los dos están juntos, en la casa de P. Diddy concretamente. Él está muy apenado por lo que pasó y ella le quiere mucho. Shock generalizado, claro. Numerosas fuentes aseguran que la pareja se ha prometido y otras aseguran que YA se han casado. Nadie confirma ni niega nada. El siguiente paso es considerar la posibilidad de que ella esté embarazada. Algunos aseguran que la única opción para redimir la carrera de Brown es volver con ella. Se rumorea que él mismo llamó a los paparazzies y anunció la reconciliación. Parecía que la operación era algo hecho, se comentaba que iban a grabar un dueto juntos, Chris pedía en su MySpace a los niños que le votaran como Favourite Male Singer en los premios de Nickledeon y el Chicago Sun Times aseguraba que los dos iban a escribir un libro e iniciar un tour llamado Proyecto Mea Culpa. La familia de Rihanna afirma que la cantante está ilocalizable y temen que pueda seguir los pasos de Whitney Houston. Pero... un nuevo giro de la situación. Ahora se asegura que HAN ROTO. Rihana se pasea por los clubs de Los Ángeles mientras le salen nuevos novios. Brown vulve a Virginia.

En esta se presenta el juicio y Brown se declara no culpable ante la incredulidad de la otra parte. El padre de Rihanna se preguntaba si no fue él ¿quién lo hizo?

A día de hoy las informaciones se centran en una nueva novia de Brown. El abogado de Rihanna asegura que ella declarará en el juicio contra él si fuera necesario. Pero uno de los datos más increíbles de esta historia es el que publicaba The New York Times: en un estudio realizado por la Boston Public Health Commission, con 200 adolescentes, el 46% dijo que Rihanna era responsable de lo que ocurrió y el 52% mantuvo que era responsabilidad de ambos, a pesar de saber que las heridas de Rihanna requirieron tratamiento médico.

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22 Octubre 2008

Ella usa guantes: en honor a Dolphy

Por: Ada Alvarez

Usa guantes todos los días. Son color crema. Su pelo rizo marrón rojizo resalta sus pómulos, enmarcados como una muñeca con dos círculos de rubor. Sus labios gruesos enmarcan una noble sonrisa que contrasta con el color oscuro de su piel. Su accesorio favorito son las pantallas y camina con mucha confianza, como si nunca lo hubiera conocido.

Dolphy es una joven de 18 años residente de Santo Domingo en República Dominicana. Dos años atrás se fue de la casa a vivir con su novio Gregorio. Se habían visto en la escuela desde que ella tenía quince años. El trabajaba como carnicero en el colmado que quedaba cerca de su casa. Se hicieron novios y a los tres meses Gregorio le pidió que se mudara con él. Le pegó, una y otra vez, luego de que Dolphy no quisiera dejar la escuela. Su sonrisa parecía opacarse por el miedo que llegó a sentir.

Dejó la escuela para evitar los golpes. Dolphy a los 13 años comenzó a ayudar a su tía en una peluquería y así generaba un poco de dinero. Su novio le pidió que trabajara, pero sólo si era en la peluquería cercana a su trabajo para tenerla vigilada de cerca. “Yo pensé que era amor, que me quería tanto porque deseaba estar a mi lado todo el tiempo”, dijo Dolphy con la mirada hacia el piso levantando los hombros como sinónimo de duda. Estuvo seis meses viviendo con él, y aunque siguiera sus llamados consejos, no hacía más que obedecer las órdenes de quien se convirtiera su amo. Al punto, en que como un perro, en una mañana que Dolphy no tenía la comida preparada, fue castigada amarrada y encerrada en el baño del apartamento que compartían.

Hay un suceso que “la muñequita”, como algunos le llaman nunca olvidará. Cuenta que trató de escapar de su agresor y novio. Que su mamá no la regañó porque se entendía que vivir con un hombre era normal si él proveía la casa. Estaba sola y se escapó. Al cabo de dos días, el hombre con quien compartiera cama y cena, la persiguió y la entró a un carro a la fuerza. Llevó a Dolphy a una cabaña en Santo Domingo, proporcionándole golpes que hicieron que sus labios se salpicaran de sangre disfrazada como un lápiz labial rojo. “Tienes que volver conmigo”, Gregory repetía. A lo que el llanto hizo que sin fuerza Dolphy prometiera estar de vuelta a la casa con él al cabo de una semana. Dejándola en el piso, casi inconsciente se fue y esperó por ella.

“Esa semana fue la más ajetreada de mi vida”, dice ella. Buscó ayuda en agencias gubernamentales, en su familia y hasta en el visado para escapar del país. Pasaban los días como horas en una fila congestionada de tráfico y ante su desesperación caminaba hacia un banco en la plaza pública del pueblo. La joven de 16 años vio al que fuera su novio de 18 bajarse de un carro con su uniforme de carnicero y algo en mano. La gente estaba lejos de los asientos donde ella posaba y él tomó el afilado objeto, un machete, y se dirigió hacia ella para matarla. En el momento en que subió la mano derecha y el machete iba dirigido a la cabeza de la joven, levantó sus manos para cubrirse la cabeza, sin saber que sería la última vez que las tendría puestas.

El joven le picó las manos con el machete y se dispuso a intentar de nuevo cortarle la cabeza. En ese momento varias personas del mercado reaccionaron y un hombre lanzó una piedra ante Gregory que hizo que soltara el machete y fallara el intento de asesinato. Varios hombres corrieron detrás del carnicero humano, mientras que otros se acercaron a Dolphy, manca y desangrada. Ella estaba en un lugar del parque, su ropa estaba bañada en sangre y sus manos, de la muñeca hacia abajo, yacían en otro lugar de la plaza. Una mujer tomó las manos de la joven y buscó una nevera portátil, haciendo posible que Dolphy fuera transferida al hospital de la capital con las manos que acababa de perder en la parte trasera del automóvil que sirvió de ambulancia.

Gracias a los esfuerzos de la gente, a Dolphy, le cocieron las manos. Lo único que puede usar hasta ahora son el dedo índice y el del medio, esto gracias a terapias físicas para recuperar su funcionamiento. El novio, al exponer su intención en un lugar público, consiguió testigos que lo acusaran y ahora cumple una condena de 30 años de cárcel. Dolphy no se atrevía a hablar de su experiencia, pero gracias a la ayuda de la Fiscalía del pueblo y de los servicios sicológicos que recibió, decidió contar su historia para salir del silencio. Un silencio un tanto desconocido en República Dominicana, donde el término violencia en el noviazgo no existe.

Me quería conocer por mi trabajo en contra de la violencia entre parejas. Me entregó una cinta violeta para usarla como pulsera para demostrar mi repugnancia y lucha contra la violencia doméstica. Estaba sonriente, alegre por su causa, con una camisa que resaltaba su figura y un mahón un tanto gastado pero a la moda. Dolphy, se convirtió en la portavoz en fiscalía de programas pilotos que buscaban concienciar sobre la violencia entre los jóvenes y sus consecuencias. Aparece como una muñeca, marcada con cicatrices que muestran cómo fueron cocidas sus manos y cómo se cose su vida cada vez que le busca darle a sus 18 años una motivación. Dolphy, usa guantes todos los días.

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7 Octubre 2008

La muerte femenina: a una mujer un asesino

Por Ada M. Alvarez Conde

Cuando nace una mujer, nace un posible homicidio. No hay duda que la violencia hacia las mujeres es un problema social. Como parte de una propuesta de la Octava Conferencia Magistral sobre la Mujer de América Latina y el Caribe dada en Perú, auspiciado por UNIFEM, el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la mujer anunció que todos se comprometían “a prevenir y combatir todas las formas de violencia contra las mujeres y sus causas básicas”. Entonces qué está pasando que se escucha cada vez más la palabra prevención para la erradicación de la violencia en doméstica. ¿Cómo esos homicidios se pueden evitar y qué está pasando que no acaban?

Sexo y género no es lo mismo. Es lo primero que se debe de aprender. El sexo es determinado de manera biológica por los órganos sexuales que tenemos y por ello nos definen como masculino o femenino. El género sin embargo es todo lo que conlleva ponerle roles a los sexos. La perspectiva de género es la categoría de análisis social que permite una visión más completa de los fenómenos sociales, ya que analiza las circunstancias concretas de hombres y mujeres en los diferentes ámbitos de interacción social. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas en República Dominicana establece: “esto permitirá que se adopten las medidas necesarias para corregir las relaciones sociales y de poder históricamente discriminatorias”. Entonces, la raíz del problema son los roles asignados a los sexos y el trastoque de estos como punto de partida en la violencia social.

En el mes de marzo (2003) tuvo lugar en Antigua, Guatemala un taller titulado “¡Basta! América Latina Dice no a la Violencia Basada en el Género”, el cual fue organizado por la Federación Internacional de la Familia (conocida como IPPF). Durante este evento fue emitida una declaración para prevenir y dar respuesta adecuada a las mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia basada en el género. Avanzando entonces aún más las propuestas del 2000 que enfatizaban el sexo. Esta conferencia abordó el tema del género como principal raíz a la violencia contra las mujeres. La pasada Procuradora de las Mujeres en Puerto Rico, María Fernós, estableció en el 2007 que si no hubiera distinciones entre los géneros, no hubiera relaciones y apropiaciones del poder entre los hombres ni la aceptación de ello en las mujeres. Fernós sostuvo que la problemática inicial es reconocer el problema para poder salir de éste. Sin embargo, ella establece, que la peor enemiga que tienen las mujeres son otras mujeres, que al ser criadas de forma machista, instan a las mujeres que buscan consejos a que aguanten la situación considerándola normal. Esto hace más grande el miedo.

Es importante conocer la violencia y sus facetas. La violencia no se da exclusivamente de hombres a mujeres, sino que se puede dar de mujeres a hombres, pero muchos estudios establecen que éstos no se reportan por el miedo a la opinión pública y de sus amistades. Denunciar un acto de violencia de una mujer a un hombre se ve como un acto de debilidad para ellos, una característica que no contemplan en sus roles de género. Todas las campañas que poco a poco han surgido globalmente van dirigidas hacia las mujeres porque las cifras demuestran que la violencia hacia ellas es la principal causa de muerte y problemas en muchísimos países. Además, que los roles de género propician un estado de poder sobre el cuerpo y las decisiones femeninas. A pesar de que hayan muchas campañas, muchos casos que ocurren, siguen pasando por consentimiento, asumiendo el rol de sometida. Sin embargo, muchos estudios del Departamento de Psicología de Estados Unidos establecen que recibir violencia no es un acto placentero y buscado y que si se sigue en la situación es por dependencia y por miedo.

. La violencia a las mujeres no es solo física, como la mayoría piensa. La palabra agresor por ejemplo alude a un acto de violencia física pero hay otros tipos. La violencia física es la más presentada por los medios, pero no es la más común. La violencia doméstica se divide en tres tipos: emocional, física y sexual. Creer que la violencia física es la única o más común es algo cultural, propiciado por las noticias, que publican mayormente casos cuando son accidentes fatales o graves; no al momento de presentar querellas por otros tipos de maltrato o persecuciones. El daño físico incluye empujones, patadas, jalones, mordidas, puñetazos y el lanzamiento de objetos para herir. En Voz de Voces, revista de la Coordinadota Paz para la Mujer (Caribe), se reportó que el 94% del abuso físico, no hubiera pasado si no hubiera daño emocional.

El abuso emocional es silenciado. Según el Departamento de Salud de los Estados Unidos el abuso emocional también es un problema serio de salud y está basado mayormente en el control y el miedo. Los compañeros violentos limitan la libertad estableciendo con quién habla, cómo se viste y a dónde ir. Esto incluye miradas, amenazas para tratar de probar que él está en lo correcto, y conversaciones manipulantes para establecer que si lo ama de verdad ella debe hacer esos “pequeños sacrificios”. Este tipo de violencia es además la que propicia el abuso físico, puesto que en el 99% de los casos ocurre violencia física con violencia emocional. Sólo imagine una pelea entre dos varones a los puños sin ningún tipo de insulto previo o durante el acto. La violencia emocional es la raíz del abuso.

¿Y qué es el abuso sexual en las parejas? El abuso sexual ocurre cuando el agresor la viola (porque violenta sus deseos) pero utiliza preguntas de manipulación sicológica como: ¿por qué no? Legalmente, en muchos países, no se considera una violación porque hay una relación establecida. Las violaciones son las menos reportadas y se cree mayormente que viene de extraños, sin embargo, se dan entre parejas. El Departamento de Justicia informó que reportar este tipo de abuso es un proceso complicado y por ende son los menos reportados, por lo difícil que es decirlo o salir de las casas para hacerlo, el miedo a la burla y los exámenes que conllevan. Eso sin contar el miedo que hay a represalias por parte del agresor. Ahora, hemos hablado de la víctima, pero ¿y el agresor cómo lo identificamos?

No hay una definición exacta de características sociales u otras fuera de sus acciones. Vienen de cualquier edad, raza, estatus social, orientación sexual y religión. Algunas de éstas son: celos extremos, culpan a otras personas por sus acciones, rompen objetos, tienen conducta de control, usan la violencia como juego sexual en sus relaciones, y cambian de temperamento fácilmente. Puede que estés cerca de un agresor ya o un futuro agresor. Inclusive, para volver a la prevención, es importante tomar en cuenta a los noviazgos.

La violencia en el noviazgo es igual de grave y por medio de su prevención se logrará la erradicación de la violencia doméstica. En muchos países se desconocen leyes y definiciones para este problema. La violencia doméstica al igual que la violencia en el noviazgo recogen los tres tipos de violencia. La diferencia mayor entre ambas es que una se da en el concubinato y otra se desarrolla entre parejas que no viven juntos. Es por eso que es conocido además como violencia de citas. En países como Chile, Colombia, Bolivia, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, entre otros; más del 50% de mujeres reportan sufrir abusos por parte de sus parejas. Esto sin analizar un dato curioso de Puerto Rico que podría tomarse de ejemplo: más del 45% de las denuncias presentadas por violencia doméstica son hechas por jóvenes de 12-24 años. Además se conocen casos donde la víctima es una joven que muere o termina gravemente herida. No se debe ignorar este problema.

La violencia hacia la mujer, hacia el género, doméstica, de novios, intrafamiliar; en todas sus denominaciones es un problema social grave que atenta con la vida y dignidad de los seres humanos. La dignidad sobre todas las cosas, protegido en la mayoría de las constituciones al igual que la libertad quedan rezagadas en una relación violenta. Al preguntarnos por qué las mujeres se quedan en una relación de este tipo, Alfonso Batres, psicólogo encargado de los servicios de reajuste a veteranos en Estados Unidos estableció: “una relación violenta es como la guerra, afecta a todos. Sobre todas las cosas afecta cómo uno se ve a sí mismo, el héroe, el enemigo y todo se da bajo una misma circunstancia, el campo de batalla. En casos como la violencia doméstica lo más que se utiliza es el miedo y la manipulación. Le hacen creer a la mujer que ese es su rol (estar callada aceptando lo que venga) y que cualquier atentado para salir de allí no va a ser beneficioso. Si difícil es reconocer el problema, salir de una dependencia emocional, imagínate cómo lo sería salir de una dependencia económica donde está en riesgo la vida misma con más fuerza. Muchas entonces recorren a lo conocido, al golpe que les espera si no cocinan a tiempo y prefieren eso a ver dónde trabajan (sin que él la encuentre) para ver si ese día come, sobrevive y para rematar otro hombre no la viola. La mujer definitivamente en muchas cosas sociales es el blanco de ataque”.

Se habla de un nuevo femicidio. Se habla de la desintegración de la familia. Se habla de la violencia y de sus formas, pero sobre todas las cosas se ignora su prevención. En la re-educación sobre lo que es el género se reivindicarán los roles femeninos y con eso la subyugación de la mujer hacia el hombre. Desde la juventud y la crianza se sabrá, de ser propiamente difundido, quién puede presentar señales que ayuden a la prevención para que nadie se convierta en víctima ni en victimario. La violencia es intolerable. Como decía la filósofa francesa Sarah Kofman: “lo intolerable de la vida es el doble”. Refiriéndose a las cosas que de verse buenas pasaban a convertirse en monstruos, donde el bien y el mal habitaban un mismo cuerpo, al igual que los agresores que se convierten en seres habitados y construidos que hacen de la vida una más dura y que llevan a que cada vez que nazca una mujer, se considere que de por sí ya peligra.

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18 Mayo 2008

El silencion en la violencia del noviazgo

Por: Ada M. Álvarez Conde

De eso no se habla. Hay muchas campañas para combatir la violencia doméstica, pero la violencia en el noviazgo muchas veces ni se menciona, ni se conoce. Para noviembre del 2007 se reportaron unos 17, 239 accidentes de violencia doméstica. Más del 40 por ciento de las víctimas tenían entre los 14 a los 24 años. ¿Cuál es entonces la diferencia entre la violencia doméstica y la violencia en el noviazgo?

La violencia en el noviazgo afecta a todas las relaciones no saludables donde no se comparta una convivencia. No importa la edad aunque los jóvenes están siendo los más propensos a ello. La violencia que se da en las parejas son tres: emocional, física y sexual. En la mayoría de los casos la violencia física es la más resaltada aunque no es la más común. Consta de puños, bofetadas, pellizcos, mordiscos, patadas y golpes por objetos que han sido arrojados a la persona.

La violencia física va de la mano con la violencia psicológica y emocional. Esto es lo más común en todos los tipos de violencia entre parejas o familia. Se caracteriza por el control y sentimientos de culpabilidad dados a la víctima. En los jóvenes se da más en las escuelas y en las universidades. Algunas características comunes son el control por medio de las llamadas constantes por celular y el “reporte” de las actividades diarias, mayormente cualquier interacción con personas del sexo es cuestionada y consta de pedir constantemente tiempo. Esto hace que jóvenes, féminas o varones, dejen de hablar con sus amistades, de hacerlo que lo informen con anterioridad o con permiso, o atacando directamente la autoestima con insultos, peleas constantes donde se culpa a la víctima por no haber seguido instrucciones.

Por último, la violencia sexual. Esta consta de cualquier tipo de acercamiento sexual donde no hay consentimiento mutuo o donde se violentan los deseos de protección de la pareja. Puede conllevar una violación sexual como la abstención o mentira sobre el uso de profilácticos. De todas las formas de violencia, ésta es la menos denunciada por medio de los jóvenes a revelar que están activos sexualmente. En fin, la violencia en el noviazgo no debe ser algo callado. Padres, amigos y jóvenes deben estar atentos en sus escuelas y alrededores. No queremos una víctima más.

Para más información visita www.loquenodije.com

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6 Marzo 2008

La mujer de...

Especial para www.lajotapr.com 100% recomendado.....

por Nibia M. Pastrana Santiago

de

prep. Denota posesión o pertenencia.

Denota la causa y origen de algo.

Denota la materia de que está hecho algo

Real Academia Española

La mujer a lo largo de la historia ha sido definida en relación con el espacio y el lugar que ocupa. Entre los apodos más comunes están la mujer de la casa, la esposa de tal, la madre de aquellos, la hermana de la iglesia, y finalmente, la puta de la esquina.

Circunscrita a una relación de posesión con lo que la rodea, el rol de la mujer se ha ido redefiniendo al pasar de los años. El término “mujer” de ser

casi el adjetivo (ej. La mujer de la casa, siendo la mujer lo que le pertenece a la casa), ha pasado a ser propiamente individual. Tenemos nombres y al fin podemos decir o escuchar, otros tipos de enunciados como la casa de María. Sin embargo, esta diferencia de cómo las mujeres asumen su posición en su cotidianidad hoy, versus hace veinte años, es el resultado de luchas ideológicas y debates de género que han transformado nuestra sociedad.

En 1990 un 59.1% de mujeres puertorriqueñas estuvo de acuerdo con que lo peor que le puede pasar a una mujer es que la abandone el padre de sus hijos. Pero hoy sabemos que este dato, recopilado por medio del Estudio Psicográfico de la Mujer Puertorriqueña en los años noventa, no es reflejo de nuestra realidad. Si la mayoría de las mujeres se pusieran a pensar qué sería lo peor que les pudiera pasar, pensarían en muchas cosas menos en el abandono, quizá algunas preferirían estar “solas que mal acompañadas”.

Hoy día en Puerto Rico, existen múltiples hogares donde la mujer es jefa de familia. Según las estadísticas de la Oficina de la Procuradora de la Mujer, para el año 2000 el número de hogares con jefa de familia mujer constituían el 26.7% del total en la Isla.

Se acerca el Día Internacional de la Mujer, y aunque tengamos muchos motivos para conmemorar las repercusiones políticas y sociales del sufragio femenino, esta celebración también se reduce a actos meramente simbólicos, solidificando la idea de que somos víctimas. Al respecto la profesora María I. Quiñones, del Programa de Estudios de la Mujer y Género plantea que: “Aunque ciertamente somos objeto de mucha discriminación, no se la combate celebrando “por un día” sino asegurándonos que se tomen decisiones económicas y sociales que garanticen, por lo menos, paga igual por igual trabajo, educación que permita combatir la violencia contra la mujer, y apoyo— que no es lo mismo que cupones-- a mujeres que son jefas de hogares”.

Es por esto que la celebración de la Mujer ha tomado su propio rumbo. Algunas esperan hasta el mismo día para recordarlo, pero otras lo viven diariamente. ¿Cuándo? Cuando la mujer de la casa está en el trabajo, la esposa de tal mantiene su hogar, la madre de aquellos también es el padre, la hermana de la iglesia es la pastora y finalmente la esquina es y seguirá siendo de la puta.

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4 Marzo 2008

Comencemos a definir

Hay señales de violencia muy sutiles que detectadas a tiempo pueden salvar vidas. ¿Sabes cuáles son?

Por Aurora R. Arguinzoni / arivera@elnuevodia.com

Es imposible anticipar cuántas mujeres más morirán este año en Puerto Rico a manos de sus parejas o ex parejas, mucho menos cuántas vivirán con el terror de que ellas y algún ser querido se sumen a la fatídica lista de víctimas.

La violencia infringida por un esposo o pareja masculina es una de las formas más comunes de violencia contra la mujer, además de otras como mutilación, hostigamiento, tráfico y asesinato de niñas y mujeres. Así lo ha confirmado el "Informe mundial sobre la violencia y la salud", publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Aunque las mujeres pueden agredir a sus parejas masculinas, y la violencia también se da a veces en las parejas del mismo sexo, la violencia en la pareja es soportada en proporción abrumadora por las mujeres e infringida por los hombres", indica el informe.

Este hecho ineludible obliga a preguntarse: ¿Qué pasa con el amor que lleva a estas personas a juntarse? ¿Por qué a pesar del tiempo, el progreso y las lecciones del pasado los casos se siguen repitiendo? ¿Será posible evitar que la violencia invada las familias?

Tras consultar con instituciones académicas, profesionales y comunitarias, El Nuevo Día reunió a 11 estudiosos de estos temas para conocer su parecer.

1 Conoce sus raíces

Las raíces de la violencia doméstica contra la mujer parecen estar en el patriarcado, esa organización social en que la autoridad es ejercida por un varón y la mujer pasa a ser un objeto más de su propiedad. A lo largo de los siglos ese patriarcado -traído por la cultura española- ha marcado los valores culturales y las creencias del país a través de Estado, las iglesias, las instituciones sociales y las familias, fomentando claras diferencias de género.

El patrón de posesión y dominio se puede repetir de generación en generación a través del ejemplo y de procesos de aprendizaje social mantenidos por la misma sociedad. Sin embargo, mientras más educación y poder sociopolítico tienen las mujeres, menos incidentes de violencia contra ellas se reportan.

2 Qué detona la violencia doméstica

Los panelistas rechazaron el concepto "detonante" por considerarlo un vehículo para buscar excusas. Las enfermedades mentales, el uso de drogas o alcohol, el haber sido víctima o testigo de violencia doméstica en la infancia, el ser padre o madre adolescente, el tener pobres destrezas de manejo de emociones, las creencias o actitudes machistas y las presiones económicas son señalados como factores o características de riesgo, no como causas de la violencia en sí.

Sin embargo, el factor realmente determinante para que un hombre agreda a una mujer tiene mucho más que ver con su creencia de que tiene el derecho y la autoridad para hacerlo. En el caso de las mujeres inmigrantes esa creencia se acentúa cuando ellas piensan que están desprovistas de derechos, lo que no es cierto. Para ellas, las amenazas de deportarlas y de quitarle a sus hijos son un agravante.

De otra parte, cuando el sistema legal no atiende de manera efectiva los casos, la sensación de impunidad hace pensar a quienes abusan que pueden seguir haciéndolo. Como si fuera poco, muchas veces se culpa a la víctima, se le exige valentía para actuar a tiempo, pero no se le da el apoyo que realmente necesita para hacerlo.

3 Perfil del agresor y de su víctima

No es posible definir un "perfil" pues toda persona puede llegar a agredir o ser agredida. Los consultados prefirieron enumerar caracteríticas de unos y otros.

El agresor:
• En términos generales una persona agresora necesita ejercer poder y control, y lo manifiesta constantemente, no necesariamente con violencia física, también con expresiones verbales, controlando el acceso al dinero, con prepotencia y críticas constantes.
• Por lo regular, busca cualquier excusa para acometer y justifica, minimiza o no reconoce su violencia. Muchas veces esta persona es calculadora, identifica las fortalezas de su víctima y por ahí la ataca.
• Ideas rígidas de roles por género le impiden creer en la igualdad. La agresividad, ausencia de empatía y el pobre control de emociones pueden ser factores precipitantes, por lo que aprender a manejar el coraje es imperativo.

La víctima:
• Puede minimizar la violencia de que es objeto, dependiendo de su propia interpretación de lo que es violencia y de lo que perciba de su entorno familiar, comunitario e institucional.
• Con el tiempo, comienza a presentar los efectos de ese control, de esa violencia. Por ejemplo, su autoestima puede afectarse a tal grado que llega a perder destrezas de vida, deja de asumir roles o de participar de actividades que para otros pudieran ser completamente cotidianas.
• La víctima se aisla y puede entrar en una codependencia emocional y económica de quien le agrede, autoproclamarse abnegada por la pareja y/o los hijos, confundir los celos con amor y tener expectativas irreales de la relación.
• En ocasiones idealiza a la persona agresora sin mirar en concreto cuáles son sus actos y el efecto de éstos. El no conocer realmente quién es la pareja -si estuvo casada o presa, si tiene hijos, alguna enfermedad o patología, si ha sido agresora en otras relaciones- es otra característica, particularmente de mujeres inmigrantes víctimas de violencia doméstica.

4 Cómo evitar la violencia en casa

Todos coinciden en que sí, aunque la responsabilidad es colectiva tanto como individual. Entre sus propuestas se destacan fomentar la igualdad, tanto en las instituciones educativas, gubernamentales, religiosas y comunitarias, como en los medios de comunicación. Se deben crear iniciativas que ayuden a los padres a cultivar vínculos afectivos con sus hijos que les den seguridad y les ayuden a ser empáticos con los demás.

Es preciso revisar políticas públicas y empresariales, educar y empoderar a las mujeres para que sepan cómo detectar la violencia, romper patrones machistas de crianza, para que se apoyen entre sí y sean autosuficientes, y para que se dispongan a entrar en las estructuras de poder del país. De otra parte, es preciso también educar, concienciar y sensibilizar a los hombres de hoy y mañana para que aprendan a identificar características -personales y sociales- que puedan llevarlos a actuar violentamente, y saber cómo prevenirlas.

Las agencias de ley y orden deben proteger a las víctimas y evitar dilatar procesos que acaben empujándolas de vuelta a relaciones de violencia y opresión. Además, el sentido de impunidad es cómplice de la violencia, y esto aplica igualmente a las familias, que lejos de velar por la seguridad de las posibles víctimas a veces las devuelven a la relación juzgándolas y haciéndolas sentir culpables.

5 ¿Puede la mujer evitar ser víctima?

En este caso la respuesta fue "no". Podría prevenirlo, pero no evitarlo. Del mismo modo, cualquier persona podría intentar prevenir ser víctima de un asalto si toma ciertas precauciones, pero la realidad es que puede ser asaltada en el momento menos pensado.

La mujer debe aprender a identificar qué son actos violentos contra ella, indicadores de peligro y dejar de pensar que es ella quien propicia las agresiones o que puede evitarlos si cambia su comportamiento. Debe aprender a poner límites, saber que puede decidir con quién se relaciona o no y cómo lo hace. Por ejemplo, un novio que le grita, la humilla, la insulta, le pega y/o la controla, no es candidato para la vida conyugal. Nadie tiene derecho a agredir a otro ser humano. Además, la mujer tiene que reconocer su valía y su derecho de desarrollarse y ser autosuficiente como todo ser humano.

De otra parte, la sociedad tiene que proveerle ayuda, herramientas de protección y desarrollo. En la comunidad se culpabiliza a la mujer de la agresión y cuando ella entiende que lo es, se queda en el ciclo de violencia doméstica. El país tiene que fomentar relaciones de igualdad, los individuos deben procurarlas y en el momento en que se den una o dos situaciones de desigualdad, contrarrestarlas o buscar salidas a tiempo.

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Lo que no dije

San Juan, Puerto Rico
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Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 22 años y resido en Miami Florida. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Estoy escribiendo la edición bilingue de la novela y editando mi poemario. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi maestria en periodismo y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz. Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Si quieres la novela visita www.loquenodije.com y para el quiz. gracias! Contador de visitas: free web counter
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