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La Coctelera

Lo que no dije

Una novela, una historia, un testimonio, un site, un problema. Oriéntate, escucha, lee, infórmate, simplemente HAZ ALGO. NO seas cómplice del silencio.

Categoría: Características de la Violencia Doméstica

30 Marzo 2012

La violencia en el noviazgo

Olga Román / Primera Hora

Original: http://www.primerahora.com/laviolenciaenelnoviazgo-630645.html

La violencia en el noviazgo es aquel patrón de comportamiento en el que se usa la violencia y el maltrato físico, emocional y/o sexual contra la pareja sentimental durante la etapa del noviazgo, según establece Angie González, psicóloga licenciada con especialidad en consejería.

La psicóloga indica que dicha violencia se tiende a manifestar con mayor frecuencia del varón hacia la mujer. Sin embargo, éstas también pueden ser maltratantes contra sus novios.

La violencia en el noviazgo se caracteriza por el uso de insultos, humillaciones, burlas, celos sin motivos, infidelidad, violencia física, amenazas e intimidación contra la persona a quien se maltrata.

Negación

La psicóloga sostiene que gran parte del problema de la violencia en el noviazgo es que las víctimas tienen mucha dificultad para identificar y aceptar la situación. "No sólo piensan que el maltratante va a cambiar, también piensan que ellas son las culpables del maltrato. No podemos olvidar que ellas están ligadas a su novio por un factor emocional afectivo, están enamoradas. La relación de noviazgo tiene un componente de ilusión y expectativa de un futuro positivo. Eso hace que ellas abriguen esperanzas de que las cosas van a cambiar", advierte.

Aumento gradual

González establece que es muy raro que un incidente violento surja de la nada. "La realidad es que el agresor va cometiendo pequeños atropellos, faltas de respeto, acciones egoístas, imponiendo límites y dando órdenes a la pareja poco a poco".

Esos comportamientos suelen ir acompañados de una imputación de culpa a la víctima como "es que tú me provocas", "es que te lo buscas", "si no haces eso, yo no me pongo violento" o "tú haces que yo me descontrole", entre otras frases. "Así, la víctima se enfoca en sus propias conductas (las que supuestamente provocan o justifican la agresión) y no se fija en las conductas violentas de su pareja. Eventualmente, los incidentes se tornan más violentos y ya la víctima se ha acondicionado a soportarlos", acota.

Busca ayuda

Si una joven ha sido agredida física o verbalmente por su pareja, debe buscar ayuda profesional de inmediato y todos los apoyos que la ley le provee. "Hay variadas alternativas y recursos disponibles para ayudar a una persona a salir de un ciclo de violencia. Muchas personas piensan que la ley protege sólo a la víctima dentro del matrimonio o la convivencia pero no en el noviazgo y por eso no radican querellas o buscan ayuda", asevera la psicóloga.

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27 Marzo 2012

Aprender a quererse

Recuerda que para más información de prevención puedes ver mi fundación www.altoalsilencio.org

Por Ileana Delgado Castro / idelgado@elnuevodia.com Original aquí

 Eres una estúpida. No sirves para nada. Nadie te va a querer. Sin mí no eres nadie... Son solo algunas de las expresiones insultantes y peyorativas que Carmen Santiago escuchó durante los ocho años que vivió con su marido.

Tiempo en el que el agresor se aseguró de lacerar su autoestima al punto que ella llegó a creer que "no valía nada" y que era la culpable de la violencia contra ella.

"Cuando comencé la relación yo tan solo tenía 17 años y estaba muy enamorada. Creía que él lo era todo para mí. De novios discutíamos por celos, pero él no se mostraba tan agresivo. Pero después, el abuso y la violencia fueron escalando por etapas. Primero fue psicológico, me hacía sentir muy mal y jugaba con mis sentimientos. Luego vinieron los golpes y las agresiones", sostiene la mujer, quien es parte de la reciente campaña de responsabilidad social en contra de la violencia doméstica "Aprendí a quererme".

Según cuenta, luego de vejaciones inimaginables y una golpiza que casi la mata, se dio cuenta de que para defenderse y proteger a sus hijos tenía que romper con el ciclo de violencia en el que vivía.

"Esa última vez me rompió la ropa que tenía puesta, me arrastró por el piso y mientras me daba, mi hija de cuatro años se metió y él la tiró contra la pared. Me di cuenta de que no iba a cambiar y que me podía matar y hacerle daño a mis hijos", recuerda Santiago.

Fue el comienzo de un proceso de sanación que la llevó a buscar ayuda para, según dice, "comenzar a quererme" y lograr sacar a sus hijos adelante. Afortunadamente lo logró.

La realidad, sin embargo, es que hoy día hay muchas mujeres que, como Carmen Santiago, viven en un ciclo de violencia del que se les hace muy difícil salir. Hay otras que, como ella, sí logran salir adelante. Pero también, desafortunadamente, algunas perecen en el intento. A ese panorama también se suma un por ciento de varones que sufren de maltrato físico y verbal, aunque según las estadísticas es mucho menor. Este grupo, además, es estigmatizado y es blanco de burlas y descrédito. En ocasiones, hasta por las mismas autoridades que no toman en cuenta sus denuncias.

 

Patrón preocupante

Se trata de un peligroso patrón de conducta, cada vez más presente en nuestro diario vivir, en el que se utiliza la fuerza física, intimidación o persecución contra la pareja con la intención de causarle daño. Ataques que se manifiestan a través de violencia física, verbal, emocional, amenazas, agresión sexual y, en muchos casos, hasta privación de la libertad y muerte.

De hecho, casi todos los días escuchamos o leemos sobre un caso de violencia de género. El más reciente es el de una joven de 20 años, Madeline Maldonado, quien logró escapar y salvar su vida después que su novio intentó dispararle en varias ocasiones.

Un caso más que se añade a una larga y desafortunada lista de mujeres que no han corrido con la misma suerte. A lo que se añade que, cada vez con más frecuencia, la violencia se da entre parejas jóvenes y, en algunos casos, hasta entre adolescentes.

"También es muy preocupante que, en pleno siglo XXI, todavía hay personas que piensan que las mujeres que mueren a manos de sus compañeros, es porque se lo buscaron", denuncia la trabajadora social clínica Janet Rivera, quien destaca que muchos también creen que las mujeres que no salen del círculo de violencia es porque no quieren.

La realidad, de hecho, es otra mucho más compleja. Más que nada, por la dificultad que representa para una víctima de violencia doméstica salir de ese entorno. Así lo cuenta Carmen Santiago.

"Yo estaba convencida de que él era mi vida, que sin él no podía hacer nada, que dependía de él. Tenía miedo de que me dejara, así que me callaba. A veces me quedaba varios días en la casa para que nadie viera las marcas de los golpes. Otras veces era él quien me dejaba encerrada. Él mismo me decía que con tres hijos no iba a poder sola y yo lo creía", rememora Santiago, tras aceptar que aunque se daba cuenta de que su situación era insostenible, albergaba la idea que él iba a cambiar.

"Además, yo tenía la autoestima por el piso", acepta Carmen, mientras destaca que a veces se piensa que hay que quedarse en la relación por los hijos. "Pero eventualmente me di cuenta de que la realidad es que si nos quedamos los ponemos en riesgo".

Precisamente, en este tipo de situaciones se debe tener en cuenta la incapacidad que tienen algunos seres humanos para identificar cuando está ocurriendo el maltrato, advierte Rivera, quien también es terapeuta de parejas.

"Muchas personas no entienden que si te gritan es maltrato, no es que perdió el control; si te dice gorda y te humilla, es maltrato; si te controla la salidas o llegadas, no es que está preocupado por ti, eso es maltrato. Y si te chequea el teléfono para ver quién te llama, eso no quiere decir que hay confianza entre los dos. Pero muchas veces la persona cree que quien hace todo eso es porque la ama", sostiene Rivera.

Y uno de los problemas, agrega la terapeuta, es que la persona pierde la perspectiva de que está en una relación de abuso y poder. "De eso se trata, de que quieren controlar tu vida a como dé lugar", añade.

Mientras que la víctima siempre tiene la esperanza de que el agresor va a cambiar. A lo que se añade que, debido a la pobre autoestima, la persona está muy vulnerable, algo que el agresor sabe. Por lo tanto, la manipula para que lo vuelva a perdonar. En ese sentido, dice Rivera, está incapacitada para reconocer que está siendo víctima de violencia.

A este entorno de violencia, advierte Rivera, se suma el silencio de la familia que, en muchos casos saben que la persona es víctima de maltrato y, de cierta forma, conspiran para que se quede.

"Muchas veces no quieren que se divorcie por la unidad familiar o porque creen que los hijos van a sufrir. Pero la realidad es que un niño está mejor cuando esta viviendo en un ambiente no violento. Si hay violencia no puede haber unidad familiar y ese niño está en riesgo", agrega Rivera.

 

Palabras que marcan

El abuso verbal, señalan los expertos en conducta humana, es como una golpiza que no deja huellas. Y al igual que otras formas de violencia doméstica, muchas mujeres lo sufren en silencio y en aislamiento.

De hecho, es una situación que se da en todos los niveles sociales. Pero sobre todo, entre personas profesionales que no se atreven a admitir lo que les pasa.

"Y muchas veces tampoco buscan ayuda hasta que está en depresión, con la autoestima erosionada por la tolerancia a las humillaciones de la persona a quien cree amar y que le hace responsable de ser el agente provocador de la agresión verbal", advierte la doctora Melba Feliciano, quien cree que esta situación se ve más en mujeres que se destacan profesionalmente más que su pareja.

Precisamente, dice que son las que acaban disminuyendo su productividad y minimizando sus logros ante un compañero que se siente amenazado en su "condición de hombre macho por una mujer exitosa".

Lo peor de todo es que se trata de una forma de violencia que causa afecciones de salud, tanto física como mental, sexual y reproductiva, entre otros problemas.

Y aunque muchas de las relaciones de abuso verbal no llegan forzosamente a la violencia física, hay un buen número que sí lo hace. De hecho, se dice que la injuria precede al primer incidente de violencia y está siempre presente en una relación agresiva.

Por eso uno de los principales aspectos que una víctima de violencia debe fortalecer es aprender a quererse y a fortalecer su autoestima, recomienda la psicóloga clínica Enid Ruiz de la Paz, asesora de la campaña Aprendí a quererme.

"Muchos de los orígenes de la violencia vienen de la infancia, de madres y padres que modelan la violencia. Pero también por falta de educación de cómo quererse y desarrollar una autoestima fortalecida", agrega Ruiz, quien pone el ejemplo de personas que han sido víctima de violencia secundaria.

Son las que crecieron en un entorno familiar en el que la violencia era normal. Y cuando entran en una relación y son maltratadas creen que eso es normal y hay que aguantarlo.

"Otras personas vivieron en hogares donde los padres no les fortalecieron su autoestima y cuando llegan a la adultez se someten y pierden su individualidad; se dejan manipular porque creen que eso es lo normal", explica Ruiz, mientras destaca que la violencia o el abuso verbal provoca que la víctima se aísle y se le haga más difícil hablar con otras personas de su situación.

Por eso, resalta la psicóloga, la familia tiene la responsabilidad de fortalecer la autoestima de sus hijos desde temprano en sus vidas y educarlos para que desde el noviazgo aprendan a identificar los factores que pueden llevar a la violencia.

"Si de novios hay gritos, discusiones y empujones, es importante que se tome en cuenta esas actitudes porque pueden ser patrones", advierte Ruiz, quien dice que la campaña Aprendí a quererme es un movimiento para tocar a las puertas de las persona que están pasando por situaciones de violencia y llevarles la oportunidad de aprender a quererse.

 

Jóvenes en riesgo

Según la trabajadora social Janet Rivera, hoy día tenemos muchos jóvenes brincando etapas de desarrollo, sin tener otras actividades más cónsonas con su edad.

"Hay adolescentes de 12 años que quieren tener novios o novias. Tienen ese sentido de posesión, de que esa persona es mía. Pero no tienen la madurez necesaria para entender la responsabilidad de tener una pareja. Y no entienden lo que es compartir intereses o lo que significa la individualidad de cada uno. Por eso dejan que sea el otro el que decida y se olvidan de su función como individuos", resalta la trabajadora social.

En ese sentido, Rivera cree que la sociedad tiene su responsabilidad en toda esta situación de violencia que se vive en Puerto Rico. Especialmente, porque no se educa a la equidad de género. De hecho, pone el ejemplo de las semanas de maternidad que le dan a la mujer, mientras que al hombre solo le dan siete días.

"El mensaje que se da es que eso es un asunto de mujeres, que ella es la que se tiene que encargar de los hijos. En ese sentido, no le da la oportunidad al hombre de que se responsabilice también por el cuidado de su hijo", recalca Rivera, mientras enfatiza en la importancia de enseñar los procesos de equidad de género desde escuela elemental.

"El mensaje tiene que ser de equidad; entender que cada individuo tiene derecho a pensar diferente. Si no lo hacemos esto nunca va a parar", agrega Rivera.

Aprendí a quereme

El exbaloncelista Richie Dalmau, junto a Yela Cintrón y Pipo Torres -integrantes de la banda Sueño de Hormiga- son los creadores de esta campaña que inició en febrero y que busca alertar, educar y concienciar a la sociedad sobre la violencia doméstica.

"La campaña intenta prevenir, a través de todas las posibles fuentes, que las personas entren en una relación de violencia doméstica. Ofrecemos herramientas que les enseñen a quererse, a fortalecer la autoestima y a que no entren al ciclo de violencia", explica la psicóloga Enid Ruiz de la Paz, quien destaca que si la persona ya está en un ambiente de violencia, también se proveen opciones para que pueda salir.

En la primera parte de la campaña participa el actor Benicio del Toro, el locutor Antonio Sánchez "El Gangster", la animadora Sonya Cortés y la banda Sueño de Hormiga, creadores de la canción Aprendía a quererme, el lema de la campaña. En su segunda fase, el proyecto integrará al cantante René González, al baloncelista Larry Ayuso y a la presentadora Angelique Burgos "La Burbu", además de otros artistas locales cuyos nombres permanecen por ahora en secreto.

Según Ruiz, se trata de una campaña social muy diferente a lo tradicional, diseñada con el fin de que cada persona aprenda a quererse, a respetarse a sí mismo para evitar caer en un patrón de maltrato.

También va dirigida al agresor para que valore a su familia, aprenda a manejar sus corajes y enojos ante las situaciones que pueda enfrentar. La campaña, que estará en prensa, radio, televisión, billboards, Facebook y a través de la página oficial www.aprendiaquererme.com

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de violencia de pareja y violencia sexual son de carácter individual, familiar, comunitario y social. Tales como:

Bajo nivel educativo

Exposición al maltrato infantil

Vivencia de la violencia entre los progenitores

Trastorno de personalidad antisocial

Consumo nocivo de alcohol y drogas ilegales

Infidelidad

Aceptación de la violencia

Discordia e insatisfacción marital

Fuente: Organización Mundial de la Salud

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8 Marzo 2012

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

Saludos compañeros lectores comparto con ustedes unas columnas que fueron publicadas en el día de hoy. De una vez comparto con ustedes una declaración que se hizo en el 2010 sobre este día.

The fight continues (Latinalista) : http://latinalista.com/2012/03/international-womens-day-continues-the-fight-for-the-right-to-be  

El derecho a ser (Revista Latitudes) http://revistalatitudes.org/2012/03/08/el-derecho-a-ser/

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer

Exigimos y defendemos el derecho humano de las mujeres a la salud integral durante todo su ciclo vital

Hoy conmemoramos un nuevo 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, fecha emblemática instaurada hace más de un siglo, y en cuyo ámbito se han posicionado reclamos históricos: derechos humanos plenos, ciudadanía, igualdad, poder, autonomía y libertades para todas las mujeres, sin discriminación ni exclusión.

La cotidianidad de millones de mujeres y niñas, sin embargo, devela que estas justas e impostergables demandas no están siendo atendidas ni por la sociedad en su conjunto ni por quienes detentan el poder. Tal como ha señalado Rebecca Cook, "las normas internacionales sobre derechos humanos aún no han sido aplicadas en forma efectiva para reparar las enormes desventajas e injusticias que experimentan las mujeres únicamente por el hecho de ser mujeres", por lo cual podemos afirmar que la mayoría de las sociedades sigue en deuda en estos temas trascendentes.

Esto demuestra, por lo tanto, que las convenciones, tratados y consensos que los países han ratificado y firmado en múltiples foros mundiales no han han tenido resultados concretos en mejorar su condición de vida, su acceso al trabajo digno, a la salud y educación, a la participación social y política, al descanso y la cultura, a una vida exenta de violencia. Es así como no hay correlato entre el sistema jurídico internacional de derechos humanos y la vida de las mujeres a lo largo de su ciclo vital, siendo algunas de ellas objeto de mayores discriminaciones dependiendo del país o región en que habitan, de sus condiciones socioeconómicas, de su edad, de su identidad de género o preferencia sexual, su raza/etnia, su condición de salud, sus creencias religiosas, etc. Muchas variables, por lo tanto, se entrelazan y potencian con la discriminación instalada milenariamente por el patriarcado a partir de su condición de género, hasta constituir una barrera brutal y a veces infranqueable para que millones de mujeres puedan vivir dignamente.

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, en su papel de articulación regional de organizaciones de salud que impulsan, promueven y defienden el derecho de las mujeres a la salud integral y al pleno ejercicio de derechos humanos, en especial sus derechos sexuales y derechos reproductivos, este 8 de Marzo reafirma su profundo compromiso en este ámbito de acción, el que ha ido desarrollando a través de todas sus líneas estratégicas históricas.

Efectivamente, el derecho humano a la salud implica gozar el más óptimo estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad o malestar, y en tanto tal, es un bien social que corresponde a cada ser humano, mujer y hombre, sin distinción ni restricciones de ningún tipo.

No obstante, las personas en general, y las mujeres en particular, encontramos hoy grandes dificultades para ejercer el derecho a la salud, derecho que los Estados deben garantizar asegurando las condiciones sociales, económicas y políticas que permitan dicho goce. Y de esta responsabilidad no pueden ni deben eximirse.

Sin embargo, el contexto mundial, signado por modelos de desarrollo neoliberales capitalistas que centran su foco de acción en la brutal acumulación de riquezas en los polos de poder, sobre la base de la explotación, el empobrecimiento y la imposición de violencias y discriminación sobre enormes capas de la población, además de la apropiación de recursos y del deterioro o anulación de las formas de producción locales, sin duda no es el más favorable para el goce de la salud como derecho universal.

Los programas de ajuste estructural impuestos por entidades mundiales han ido minando los sistemas públicos de salud históricos, presionando a los Estados para que abandonen progresivamente su rol social en esta y otras áreas, por ejemplo en la educación y la protección social. Las reformas sectoriales desarrolladas en las últimas décadas no han cumplido así con sus promesas iniciales de garantizar la igualdad en el acceso a la atención de salud, más bien han profundizado las brechas y para las mujeres han instaurado discriminaciones intolerables.

Por otra parte, proliferan los sistemas de salud privatizados que "venden" salud solo a quienes pueden pagarla, transformándola en un producto que se transa en el mercado. Y para quienes continúan siendo usuarias y usuarios del servicio público de salud, la escasez de recursos de todo tipo implica un notorio deterioro en la atención de salud y en la calidad de las prestaciones. De allí que los indicadores sanitarios en las últimas décadas no muestran mejorías sustanciales para las mujeres, en especial para las de menores recursos.

Paralelamente, subsisten en nuestras sociedades obstáculos de índole cultural y religiosa que impiden a las mujeres, en especial a las más jóvenes, el acceso a la información y orientación en salud necesarias para cuidar y fomentar su salud integral. Esto es especialmente notorio en lo que se refiere a la salud sexual y reproductiva, pues en tanto se relaciona a la sexualidad humana, frecuentemente es objeto de represiones, ocultamientos y tabúes. Es así como los fundamentalismos que persisten porfiadamente en el actual contexto mundial, y que se encuentran entronizados en muchos gobiernos y otros sectores influyentes, dirigen así sus discursos hacia el control de los cuerpos, la reproducción y la sexualidad de las mujeres, perpetuando su rol en tanto madres y satanizando cualquier otra opción que ellas adopten fuera de este rol cultural impuesto.

De allí que en el contexto actual las mujeres no hemos logrado a cabalidad:

- el acceso universal, en todas las etapas de vida, a la información y servicios de atención de la salud gratuitos o de bajo costo y de buena calidad,

- el derecho a gozar de una salud integral,  y una salud sexual y reproductiva sana,

- el derecho a conocer nuestro cuerpo y cómo funciona,

- el derecho a ejercer una sexualidad sin riesgos ni consecuencias indeseables,

- el derecho a relacionarnos sexualmente con quien deseemos sin ser presionadas ni violentadas, y en el momento que elijamos,

- el derecho a buscar y sentir el placer sin culpas,

- el derecho a decidir el número de hijos e hijas que queremos tener, cuándo tenerlos, o a no tenerlos,

- el derecho a estar bien informadas para regular nuestra fertilidad con métodos eficaces, seguros y asequibles,

- el derecho a recibir una atención de salud de la más alta calidad en la niñez, en la adolescencia, en todos los momentos de nuestra vida sexual y reproductiva y hasta la vejez,

- el derecho a compartir las responsabilidades de la sexualidad y la reproducción con la pareja,

- el derecho a protegernos de infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, 

- el derecho a protegernos de violencias, abusos o imposiciones sobre nuestros cuerpos, 

- el derecho a cuidar y proteger nuestra salud mental, especialmente afectada por nuestras condiciones de vida, de relación de pareja, de trabajo y doble jornada, etc., 

- el derecho a una participación igualitaria de las mujeres en las instancias de decisión en aquellas áreas vinculadas a la salud.

Este 8 de Marzo, como Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe sostenemos una vez más que el derecho humano a la salud es una exigencia y una demanda de nosotras, las mujeres, en tanto ciudadanas. Los gobiernos, en el plano mundial, han asumido compromisos relacionados a la salud integral de las mujeres, especialmente en las Conferencias de El Cairo y Beijing, y han ratificando numerosos instrumentos jurídicos internacionales que salvaguardan el derecho de las personas a gozar del más óptimo estado de salud. Asimismo, en los últimos años, se han dado a conocer relevantes documentos emanados de Naciones Unidas (Informe del Relator Especial sobre el derecho a la salud, Dictámenes del Comité de Derechos Humanos de la ONU, declaraciones de la CIDH en el ámbito interamericano, etc.), que profundizan en esta temática. Todos estos compromisos no pueden quedar en el papel ni en la retórica de los gobiernos y de los políticos de turno. 

De ahí la importancia de potenciar nuestra calidad de ciudadanía, nuestra participación política y social para exigir el diseño, la implementación y el seguimiento de políticas públicas que llenen el vacío jurídico legal existente en la mayoría de nuestros países en el ámbito de la salud y los derechos de las mujeres, y para que paralelamente avancemos a los cambios socioculturales necesarios para la construcción de sociedades más felices, más justas, libertarias e igualitarias.

 

Marzo 2010.

 

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6 Marzo 2012

Espacios de libertad: mujeres, violencia doméstica y resistencia

Libni Sanjurjo / Primera Hora

Para ella, su madre era una  cobarde. No hacía nada para enfrentar la violencia doméstica. Sentía resentimiento. Pero,  un día   entendió que estaba equivocada, le contó una mujer a Diana Valle Ferrer.

En medio del sufrimiento, su  mamá resistía el maltrato  a través de estrategias de enfrentamiento, esas que, por ejemplo, pretenden descalificar a su  agresor. Finalmente,  sobrevivió. Ahora, la entonces joven universitaria  asegura que siente respeto por su  madre.

Es esta  la aspiración que   Valle Ferrer pretende multiplicar en su libro Espacios de libertad: mujeres, violencia doméstica y resistencia; el entendimiento de la complejidad de la  violencia doméstica, ya sea sexual, económica, emocional o física.

El texto  estudia y reflexiona sobre este  mal social, aporta instrumentos de análisis para comprender sus raíces y debates teóricos, y propone un novel modelo de empoderamiento.

“¿Por qué no se va? ¿Será que le gusta? Ella lo provoca (...). Es muy fácil entrar a una relación de violencia, pero es muy difícil salir”, detalla  la doctora en Trabajo Social y Estudios de las Mujeres y el Género.

Explica que a ese entrampamiento, que surge cuando la persona se enamora, le sigue “la lección” en la que se determina quién controlará la relación; la consolidación del maltrato; y la “gota que colma la copa”, que es, cuando toman la decisión de salir de la relación; lo que podría  durar años.

Así lo ha podido confirmar tras décadas de estudios y entrevistas a decenas de mujeres víctimas y sobrevivientes de violencia doméstica. En el texto  se contestan tres inquietantes preguntas: ¿cómo sobreviven?, ¿cómo resisten? y ¿cómo tienen fuerzas para seguir luchando ante la adversidad?

La autora analiza la multidimensionalidad de este tipo de violencia y las dinámicas de poder, control y resistencia.

“La ley 54 es buena, es completa, pero ninguna ley es suficiente para erradicar un problema tan complejo como la violencia contra las mujeres. Tenemos que tener la ley, tenemos que tener la educación, tenemos que tratar de promover cambios en las normas culturales”, expone.

Y es importante tomar acción,  tanto a nivel individual como colectivo, destaca, porque “esa violencia que se da en el interior de la familia tiene unas repercusiones en toda la sociedad”.

Una “misión de vida”

Por ello, Valle Ferrer pretende continuar abonado a su “misión de vida” que encontró hace muchos años: erradicar la violencia contra las mujeres, así como en la  familia.

Uno de los pasos será la presentación  del texto hoy, jueves, en la librería La Tertulia en Río Piedras, donde será presentado por las doctoras Alice Colón Warren y Mayra Muñoz.

Para ella, el libro –el primero de su entera autoría, ya que ha participado en otros y escrito artículos y ensayos sobre el tema– significa, dice entre risas, “un final y un comienzo (...) Ya estoy lista para el próximo”.

El proceso no ha sido fácil. “Llegaba a casa agotada, drenada, y me tiraba en la cama; cerraba los ojos y veía los rostros y los ojos de estas mujeres”, dice la también catedrática de trabajo social en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedas.

Su vida se ha enriquecido a través de este largo proceso de aprendizaje. Ha aprendido a respetarlas y reconocer la valentía de mujeres que continúan de pie a pesar de vivir en situaciones de violencia.

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7 Febrero 2012

Mi vida o mis piernas, víctima de fatal abuso a los 19 años

Ver original aquí en PRIMERA HORA

A sus 19 años y  con  una hermosa bebé de tan sólo seis meses de nacida, Francheska Duarte Jiménez atraviesa por la dolorosa prueba de vivir sin sus piernas. Las perdió tras una operación en la que se las  amputaron para salvarle la vida. No había opción.

El daño que le provocó  su entonces pareja,  Jorge Ramos Rodríguez, al lanzarle su vehículo y pillarla  contra otra guagua, en la calle Principal de Barrio Obrero Santurce, fue tan graves que los médicos no auguraban, en un principio, que podría pasar de las primeras 48 horas tras el ataque.

Pero, no fue así. Ella optó por vivir.

Su victimario, el mismo que perpetró esa aberrante acción, fue su primer amor. Ese hombre por el que veía luces, no sólo la arrolló, sino que lo único que hizo fue recogerla,  llevarla a un CDT y dejarla allí  abandonada a su suerte.

Hoy,  él está  preso en espera de juicio tras haber sido acusado por agresión agravada y violación a la Ley de Tránsito. Hoy, ella intenta acoplarse a una vida, que le cambió por competo.  

"Jessica", como la llama cariñosamente su familia, vive rodeada por el amor incondicional de su madre, Saima A. Jiménez, quien no se ha despegado ni un sólo día de su lado. Se apoya en su inmensa fe en Dios, para superar los obstáculos que a tan corta edad está enfrentando. La joven tiene que aprender de nuevo otras formas de valerse por sí misma. 

Eso es un reto que toma día a día. 

Francheska, que se ha convertido en un verdadero milagro de vida, abrió ayer su corazón a Primera Hora. Nos reunimos en lo que se ha convertido su segunda casa, que es un hogar de rehabilitación donde ahora vive mientras sanan sus heridas físicas y emocionales. Es el paso que antecede a su gran sueño: comenzar a caminar con sus prótesis. 

Con su carita de chiquilla, guarda en su ser un espíritu fuerte que le ha ayudado a recuperarse aceleradamente contra todos los pronósticos médicos. Hay que ver cómo, apoyándose con sus manos, ha logrado una movilidad impresionante.

Durante la entrevista vivió muchas emociones. En momentos lloraba. En otros, sonreía, especialmente cuando hablaba de su pequeña niña.

"A veces me pongo triste, porque no es fácil perder las piernas y (menos) las dos", confesó a Primera Hora.

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3 Octubre 2011

Mira mi documental

GRACIAS GANAMOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (nov 26 2011) 

 

Mary Kay lanzó un concurso para reclutar a 18 mujeres en Estados Unidos para darles una beca de una semana para grabar un documental en Hollywood, California. Ada Álvarez Conde, puertorriqueña, fue escogida entre las 18 mujeres y ha sido designada como la única latina para representar a los documentales en su promoción. “Para mí es un honor que como latina y puertorriqueña, no solamente me hayan escogido para este trabajo en donde con 5 muchachas más hice un documental, sino que además porque hablo español y tengo un historial en este tema, me hayan permitido representar al equipo en la premier en Hollywood el pasado 27 de septiembre y ahora el miércoles 5 en el programa de Univisión, Despierta América”, dijo Ada. En el 2006, Ada Álvarez Conde, se convirtió en la novelista más joven del país con su novela Lo que no dije que escribió a los 16 años y publicó en Puerto Rico a los 19. Desde entonces dio más de 120 charlas en Puerto Rico y fue invitada especial de tres de las Ferias Internacionales del Libro en República Dominicana. Es por esto que ganó en el 2006 el Premio en la Cámara de Representantes, Sor Isolina Ferré, como Voluntaria del Año en el área de prevención y ahora tiene su propia fundación Alto al Silencio. La beca, auspiciada por la conocida marca de cosméticos llamada Mary Kay Historias de Inspiración, trajo a 18 jóvenes de Estados Unidos con una beca para hacer un documental sobre violencia doméstica en siete días. Con tres grupos de seis, las chicas hicieron tres equipos y documentales distintos: Brinda Alegría, Ofrece Esperanza y Regala sueños (equipo el cual Ada formó parte). Con la narración de la estrella de televisión y ancla de E-Entertainment Maria Menounos, el documental está en la página de Internet del programa y el equipo tenga más “visitas” al documental, recibirá $20,000 para donar en su nombre a un refugio de mujeres maltratadas. “En Puerto Rico, aprendí sobre la violencia doméstica y la violencia en el noviazgo y esto me inspiró a salir del silencio y abogar por aquellas que están calladas. El momento es ahora, con ver el documental aprenden del problema y saldrán inspiradas a salir de éste. Además si le dan “like” a la página de Mary Kay en Facebook por cada “like” la compañía dará $1, hasta $1 millón de dólares para programas. Y como si fuera eso poco, cada lápiz labial con el nombre de los equipos que venden: Give Joy, Give Hope, Give Dreams; la compañía donará $1 de cada venta. Definitivamente tengo mucho que agradecer a Mary Kay por la oportunidad y espero que todos se unan al esfuerzo en este mes de prevención de violencia doméstica”, concluyó Ada Alvarez. Para más información y para ver el documental “Regalando Sueños” visite: www.marykayhistoriasdeinspiracion.com Ada fue en el 2008 a Miami para hacer una maestría en Periodismo (Investigativo y Multimedios) en Florida International University y luego se mudó a Washington, DC en donde estudió en el Instituto de Documentales de George Washington University y donde trabaja actualmente en la Organización Panamericana de la Salud de las Naciones Unidas. Vuelve a Puerto Rico en un mes para comenzar su doctorado y trabajar.

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14 Julio 2011

Organizaciones feministas dan su grito de alerta por casos de violencia doméstica

Por Cynthia López Cabán / End.cynthia.lopez@elnuevodia.com

Ante una escalada en los casos de violencia de género, la Coordinadora Paz para la Mujer y la Coalición Puertorriqueña Contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual decretaron ayer un estado de emergencia nacional.

El año pasado 16 mujeres murieron a manos de sus compañeros o cónyuges. Pero en la primera mitad de este año ya se han reportado 19 asesinatos, una cifra que podría aumentar porque existen varios casos bajo investigación.

Los números de este año también alteran una tendencia en la merma de los casos de violencia doméstica que venía observándose en los pasados dos años.

La cifra de los asesinatos de mujeres se había mantenido por debajo de los 20 crímenes, tras las 26 muertes registradas en el 2008, según las estadísticas de la Policía.

Ayer, las portavoces de estas organizaciones feministas explicaron que el alza en los casos de violencia de género responde a que el Gobierno está improvisando, que no cuenta con un plan coordinado y que no sigue los protocolos establecidos para atender esta problemática.

También abona al problema la reducción de fondos a las organizaciones que proveen servicios a las mujeres y la desarticulación de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, ente encargado de vigilar por el cumplimiento de las políticas públicas que cobijan a las féminas.

Como parte de los recortes gubernamentales, esta oficina perdió casi a la mitad de la plantilla de empleados.

Ante este panorama, las mujeres exigieron que el Gobierno elabore un plan de acción y que cumpla con los protocolos establecidos para garantizar la seguridad y la protección de las mujeres.

"No bastan los mensajes con lamentos, no basta con denunciar o repudiar la violencia. Hay que articular un plan", afirmó Vilma González, portavoz de la Coordinadora Paz para la Mujer.

Ese plan, según González, requiere un cuerpo policíaco adiestrado, jueces informados y sensibilizados; profesionales de la salud capacitados; escuelas, universidades y lugares de trabajo con la infraestructura necesaria para atender a las víctimas y los protocolos vigentes.

La portavoz del Movimiento Amplio de Mujeres, Amárilis Pagán, aseguró que existen protocolos en el Departamento de Justicia, la Policía y la Administración de los Tribunales, que no se siguen.

"¿Por qué sabemos que no se están implementando los protocolos? Porque nos consta que, cuando una mujer llama a decir que se está violentando una orden de protección, no arrestan al agresor", afirmó Pagán.

Indicó también que, cuando una mujer reporta un incidente de violencia doméstica, la Policía no llega y, cuando llega, no ayuda con los trámites del albergue.

"Si los protocolos se estuvieran implementando, nada de eso estuviera ocurriendo", apuntó.

Siguen los protocolos

Ante estos señalamientos, la procuradora de las Mujeres, Wanda Vázquez, aseguró que se han implementando los protocolos en las principales agencias interventoras y, como resultado, se crearon las unidades especializadas de violencia doméstica en la Policía y el Departamento de Justicia y las salas especializadas de violencia doméstica.

También indicó que recientemente se creó una división para revisarlos.

Apuntó que el único problema recurrente se debe a que las unidades especializadas en la Policía no logran atender todos los cuarteles ni cuentan con personal en todos los turnos. Por ello, la respuesta a las querellas en ocasiones recae en personal no especializado.

Por su parte, el gobernador Luis Fortuño dijo que "definitivamente" se unía al reclamo de estado de emergencia. "Cuando vemos las primeras señales, no puede haber una segunda oportunidad. Tenemos que estar seguros de que protegemos a nuestras mujeres", afirmó en un aparte con El Nuevo Día durante una visita a Yauco.

Además, anticipó que habrá esfuerzos más allá de este llamado. "Vamos a hablar unas cositas próximamente", dijo.

"Estoy de acuerdo con la alarma que han levantado, pero tenemos que buscar alternativas. Una de las cosas más importantes es que la sociedad tiene que cooperar y denunciar la violencia", afirmó Vázquez.

Los reporteros Ricardo Chico y Sandra Caquías colaboraron en esta historia.

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14 Julio 2011

Organizaciones feministas dan su grito de alerta por casos de violencia doméstica

Por Cynthia López Cabán / End.cynthia.lopez@elnuevodia.com

Ante una escalada en los casos de violencia de género, la Coordinadora Paz para la Mujer y la Coalición Puertorriqueña Contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual decretaron ayer un estado de emergencia nacional.

El año pasado 16 mujeres murieron a manos de sus compañeros o cónyuges. Pero en la primera mitad de este año ya se han reportado 19 asesinatos, una cifra que podría aumentar porque existen varios casos bajo investigación.

Los números de este año también alteran una tendencia en la merma de los casos de violencia doméstica que venía observándose en los pasados dos años.

La cifra de los asesinatos de mujeres se había mantenido por debajo de los 20 crímenes, tras las 26 muertes registradas en el 2008, según las estadísticas de la Policía.

Ayer, las portavoces de estas organizaciones feministas explicaron que el alza en los casos de violencia de género responde a que el Gobierno está improvisando, que no cuenta con un plan coordinado y que no sigue los protocolos establecidos para atender esta problemática.

También abona al problema la reducción de fondos a las organizaciones que proveen servicios a las mujeres y la desarticulación de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, ente encargado de vigilar por el cumplimiento de las políticas públicas que cobijan a las féminas.

Como parte de los recortes gubernamentales, esta oficina perdió casi a la mitad de la plantilla de empleados.

Ante este panorama, las mujeres exigieron que el Gobierno elabore un plan de acción y que cumpla con los protocolos establecidos para garantizar la seguridad y la protección de las mujeres.

"No bastan los mensajes con lamentos, no basta con denunciar o repudiar la violencia. Hay que articular un plan", afirmó Vilma González, portavoz de la Coordinadora Paz para la Mujer.

Ese plan, según González, requiere un cuerpo policíaco adiestrado, jueces informados y sensibilizados; profesionales de la salud capacitados; escuelas, universidades y lugares de trabajo con la infraestructura necesaria para atender a las víctimas y los protocolos vigentes.

La portavoz del Movimiento Amplio de Mujeres, Amárilis Pagán, aseguró que existen protocolos en el Departamento de Justicia, la Policía y la Administración de los Tribunales, que no se siguen.

"¿Por qué sabemos que no se están implementando los protocolos? Porque nos consta que, cuando una mujer llama a decir que se está violentando una orden de protección, no arrestan al agresor", afirmó Pagán.

Indicó también que, cuando una mujer reporta un incidente de violencia doméstica, la Policía no llega y, cuando llega, no ayuda con los trámites del albergue.

"Si los protocolos se estuvieran implementando, nada de eso estuviera ocurriendo", apuntó.

Siguen los protocolos

Ante estos señalamientos, la procuradora de las Mujeres, Wanda Vázquez, aseguró que se han implementando los protocolos en las principales agencias interventoras y, como resultado, se crearon las unidades especializadas de violencia doméstica en la Policía y el Departamento de Justicia y las salas especializadas de violencia doméstica.

También indicó que recientemente se creó una división para revisarlos.

Apuntó que el único problema recurrente se debe a que las unidades especializadas en la Policía no logran atender todos los cuarteles ni cuentan con personal en todos los turnos. Por ello, la respuesta a las querellas en ocasiones recae en personal no especializado.

Por su parte, el gobernador Luis Fortuño dijo que "definitivamente" se unía al reclamo de estado de emergencia. "Cuando vemos las primeras señales, no puede haber una segunda oportunidad. Tenemos que estar seguros de que protegemos a nuestras mujeres", afirmó en un aparte con El Nuevo Día durante una visita a Yauco.

Además, anticipó que habrá esfuerzos más allá de este llamado. "Vamos a hablar unas cositas próximamente", dijo.

"Estoy de acuerdo con la alarma que han levantado, pero tenemos que buscar alternativas. Una de las cosas más importantes es que la sociedad tiene que cooperar y denunciar la violencia", afirmó Vázquez.

Los reporteros Ricardo Chico y Sandra Caquías colaboraron en esta historia.

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Lo que no dije

San Juan, Puerto Rico
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Mi nombre es Ada M. Álvarez Conde, tengo 25 años y resido en San Juan, PR. A los 16 años comencé a interesarme por el tema de la violencia en el noviazgo y las maneras para combatirla. Trabajé de voluntaria en el periódico estudiantil TINELLER; e hize un reportaje sobre lo mismo. Ese mismo año, basándome en experiencias personales e investigaciones comenzé a desarrollar mi pasión, la escritura en este tema. Se creó la novela: Lo que no dije. Viajo cuando es necesario para dar charlas a países que me invitan. Luego de trabajar por dos años la publiqué a los 19 convirtiéndome en la novelista más joven de Puerto Rico. Por medio de la internet, de crear conciencia sobre este problema, especialmente en sus inicios para evitar los accidentes. Actualmente estudio mi doctorado y espero que este site sirva para ayudar a crear un mundo de paz. Este libro es un sueño para mí. Como escritora desde joven he ganado varios premios, pero entiendo que ninguno me complementa más que este porque es una obra inspirada en un problema social y así puedo ayudar a mi país; con este site al mundo. Quiero ayudar a las mujeres que están en el problema y darles herramientas a los que están alrededor de ellas para que las ayuden. Este es mi granito de arena. Ayúdame a demostrar que una persona puede cambiar el mundo. Dicen que el que calla otorga y espero profundamente que apoye mi novela y este site, para que muchos lean LO QUE NO DIJE y salgan de la soledad, del maltrato y sobretodo del silencio. Visita la fundacion www.altoalsilencio.org para mas informacion gracias! Contador de visitas: free web counter
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