
Tras la violencia doméstica hay un complejo cuadro social en el que inciden muchos factores. La educación surge como herramienta impostergable
Por Mildred Rivera Marrero para el nuevo dia www.endi.com
A Élida Ríos Montañez -de 32 años- su compañero consensual la persiguió hasta matarla a tiros en la calle, a plena luz del día. A Brenda Rivera Miranda -de 36 años- su esposo le pegó un tiro fatal delante de sus hijos, para luego suicidarse.
A Julio Feliciano Echevarría- de 42 años- una mujer con quien tenía una relación lo asesinó utilizando un cuchillo.
Ellos son parte del fatal grupo de siete que ha muerto en lo que va de año a causa de la violencia doméstica y a los que podría unirse uno más cuando se confirmen las sospechas de la Policía. Eso compara con 10 asesinatos de mujeres a la misma fecha del 2008.
Son también parte de los fantasmas que le recuerdan a Daisy González (nombre ficticio) que ella pudo haber estado en esas estadísticas.
"Si me hubiera mantenido en aquella relación, una de esas mujeres hubiese sido yo. Cada vez le doy gracias a Dios por mantenerme viva y darme la oportunidad", dice la mujer de 27 años y madre de tres hijos que está en proceso de recuperación.
Su caso no es diferente al de otras cientos de miles de féminas que cada año son víctimas de violencia doméstica y que presentan un complejo cuadro social que explica por qué, en muchas ocasiones, se mantienen en esas relaciones. El año pasado hubo 20,389 incidentes de violencia doméstica y este año, hasta el jueves de esta semana, la Policía había contabilizado 5,744. En la inmensa mayoría de los casos, las víctimas son mujeres.
A sus 14 años, González dejó la escuela y empezó una relación con un hombre de 47 años que comenzó a maltratarla físicamente cuando quedó embarazada por primera vez.
"Estando embarazada me golpeaba. Nadie sabía lo que yo estaba pasando porque cuando uno está en esa situación uno no quiere que nadie sepa nada. Yo me crié con mi mamá solamente. Yo pensaba que era normal porque como no me crié en esa situación (con un padre), todo le parece normal a uno. Uno no tiene quién te oriente y te ayude. Estuve pasando por eso 10 años y al salir de esa relación me metí en otra peor".
Con su relato, González revive los años de golpes, encierro, enajenación social y violación que vivió en su segunda relación, con un hombre de 55 años con el que se mudó a Estados Unidos, lejos de su familia.
"Yo tenía miedo. Ellos te intimidan. Me decía que era el único que me quería, que nadie me quería. Para mí la vida no valía na', no significaba nada", recordó.
Lo abandonó. Pero él siguió acosándola, "hasta que un día, por poco me mata. La nena mía le dijo que me dejara y él le dio en el pecho. Ahí yo no aguanté más y salí corriendo".
El hombre fue encontrado culpable en el juicio que se presentó y, aunque fue a la cárcel, al poco tiempo estaba en la calle para cumplir un año de probatoria.
Impostergable la educación
Al mirar hacia atrás y al considerar su caso y el de otras mujeres, González menciona la educación como uno de los elementos vitales para combatir la violencia doméstica. Ese, precisamente, fue uno de los elementos que destacó un grupo de profesionales en un diálogo con LaREVISTA y la Junta Editorial de El Nuevo Día.
Manifestaron que urge un enfoque integral que combata el problema desde diversos frentes. Reconocieron que se han logrado avances en áreas como la creación de protocolos para el manejo de esos casos en las agencias del orden público, pero advirtieron que ya no se puede postergar más la integración de esfuerzos en la educación.
Diana Valle, ex presidenta de la Casa Protegida Julia de Burgos y profesora de la Escuela Graduada de Trabajo Social de la Universidad de Puerto Rico, manifestó que "la educación es una de las mejores herramientas de prevención. La gente, en general, no conocemos el proceso de la violencia doméstica, donde hay unas estrategias de seducción, entrampamiento, intimidación y amenazas. Lo más fácil es decir: ‘ella se lo buscó, ella lo quería, ella estaba allí y no hizo nada'. Uno apela a las normas culturales, que dicen que la mujer es inferior, que es débil. ¿Cómo vamos a cambiar esas normas culturales que colocan a la mujer en una situación de indefensión, de inferioridad, de subordinación? Una de las formas es a través de la educación".
Valle recordó que -paralelamente a los esfuerzos tradicionales de orientación- las organizaciones de base comunitaria y de apoyo a mujeres víctimas de violencia doméstica estuvieron por años tratando de llegar al sistema de educación del País para hacer un trabajo de prevención. La integración de una visión que promueve la igualdad entre hombres y mujeres en los diversos niveles escolares se comenzó a integrar en el Departamento de Educación en el 2004 con unos talleres para estudiantes de nivel intermedio. Finalmente, una carta circular del pasado secretario, Rafael Aragunde, integraba la perspectiva de género en el currículo del sistema público.
Sin embargo, el titular actual, Carlos Chardón, la eliminó tan pronto llegó a Educación alegando que eso es un asunto de los padres y de la sociedad y que él no le dirá a los niños qué es bueno y qué es malo.
El sicólogo y decano de estudiantes de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, Salvador Santiago, destacó que "en Puerto Rico no tenemos un plan de prevención o para lograr la igualdad en todo el sentido de la palabra. Le preguntas al Secretario de Educación cuál es el plan a nivel elemental para lograr igualdad y ¿dónde está ese plan? Si no hay programas concretos desde Headstart, donde se ven desigualdades crasas, y se empieza a acumular ese capital intelectual negativo, el producto final es la violencia terrible que vemos en la adultez".
La ex procuradora de las mujeres, María Dolores Fernós señaló que "el Departamento de Educación tiene material preparado por especialistas para escuela elemental, para escuela intermedia y para escuela superior. Hay material escrito, vídeos, teleconferencias. Se tenía que bregar con la educación y nos hemos estrellado contra esa pared".
A implantar las leyes
La también abogada manifestó que "queda muy poco por hacer en términos de normativa" porque en 1989 se estableció la Ley 54 de Violencia Doméstica, en el 2001 se creó la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y, posteriormente, se establecieron protocolos para el manejo de esos casos en la Policía y otras agencias, entre otros.
Sin embargo, Fernós coincidió con otras profesionales en que todavía persisten obstáculos para lograr un manejo adecuado de los casos a nivel de la Policía y los tribunales, como la falta de recursos suficientes para atender los miles de casos que llegan anualmente, la exigua cantidad de policías que ha recibido el adiestramiento requerido, la escasez de albergues para las víctimas y los prejuicios de los agentes del orden público que no aplican las leyes y los protocolos como deben ser. En muchas ocasiones, esas prácticas o carencias son las razones para que las mujeres retiren sus querellas.
Uno de esos aspectos en los que se falla, según la directora del Proyecto Matria, Amárilis Pagán, es en el trato del policía que toma la querella de una víctima de violencia doméstica debido, en muchas ocasiones, a sus prejuicios en contra de las víctimas de violencia doméstica.
"Todavía tenemos la situación de que una mujer radica una querella y lo que se hace es que se toma el testimonio de ella, pero no se recopila evidencia médica, física, de testigos adicionales y fotografías, o no se investiga con la rapidez que hay que investigar. Hay todo un andamiaje montado, que si la gente tuviera la voluntad de que eso corriera, correría", sostuvo Pagán.
Esa falta de evidencia es obstáculo para que, en casos en los que se identifique un alto grado de peligrosidad para la persona afectada, se pueda celebrar un juicio en ausencia de la víctima, destacó Pagán. La mujer también destacó que existen pocos recursos policiacos para atender los casos.
Durante el diálogo, se puntualizó en que luego de que un policía atiende inicialmente a una persona que presenta una querella, tiene que llevarla ante un fiscal, que es el oficial que orienta sobre las protecciones que da la ley y determina la peligrosidad de su situación.
La fiscal Janet Parra, quien dirige la Unidad especializada de Violencia Doméstica y Maltrato a Menores del Departamento de Justicia, aseguró que esas oficinas tienen agentes especializados hasta la medianoche y que luego hay un oficial que contesta un celular a cualquier hora en caso de alguna incidencia. Aceptó que no todas las regiones tienen esas unidades.
Sin embargo, la teniente Margarita George, quien coordina las Divisiones Especializadas de Violencia Doméstica de la Policía, la contradijo.
"Voy a discrepar de usted. Hay unas instrucciones del Fiscal General que dicen que solamente los fiscales se van a llamar en asesinatos y en accidentes de vehículo graves, y son todos los fiscales, no hace excepción", declaró George.
"La realidad es que no hay tal cosa como un fiscal de madrugada en casos de violencia doméstica", aseveró George.
Ante el planteamiento, Parra insistió en que la región de Bayamón opera con un fiscal a cargo las 24 horas.
"Si tienes tantos casos de violencia doméstica, no deberías tener un solo fiscal especializado por región judicial. Las unidades especializadas no tienen policías suficientes y tienen que hacer de tripas corazón", agregó Pagán.
Tampoco son suficientes las intercesoras legales, que son personas de las organizaciones no gubernamentales que ofrecen apoyo a las víctimas de violencia doméstica en los tribunales y que, en muchas ocasiones, identifican los fallas procesales.
"Una mujer puede llegar al tribunal y jamás toparse de frente con la intercesora legal porque es una sola", lamentó Pagán, quien también denunció que los 12 albergues que protegen a las víctimas de sus agresores por espacio de tres meses son pocos.
"Es una de las cosas que hacen que la mujer no vaya al tribunal y que la mujer retire los cargos. Si reconocemos que la violencia doméstica es resultado de la desigualdad social, hay que crear programas que ofrezcan un balance, como vivienda transitoria, de desarrollo económico y de cuido de niños", declaró Pagán.
A usar la discreción
Otro problema es que los jueces no están utilizando recursos que existen en la ley y los protocolos para ayudar a las mujeres a cortar con el ciclo de violencia, de acuerdo con las entrevistadas.
George indicó que al momento de otorgar una orden de protección, la ley provee elementos para que los jueces establezcan relaciones paterno y materno filiales, pensión alimentaria y custodia provisional. "Son remedios que el juez tiene para que esa mujer se sienta segura" y no crea que tiene que volver con el agresor para tener un sustento o para que no esté en peligro durante las visitas a los hijos, dijo George.
Las estadísticas revelan que son ínfimos los casos en que los magistrados utilizan su discreción judicial para adoptar esas medidas. Del total de 5,572 órdenes de protección expedidas desde enero hasta la última semana de abril, sólo en 310 de los casos se establecieron las relaciones paterno filiales y en 176 se estipuló pensión alimenticia.
De igual forma, el juez tiene la discreción de establecer un proceso de monitoreo al fijar una orden de protección.
"Aún cuando Fiscalía decida que no hay condiciones para radicar un cargo, si se identifican condiciones de letalidad, se podrían hacer más cosas. El manual del juez, el libro de estrado, contiene una disposición que algunos jueces la han utilizado y ha sido efectivo. Les dicen: ‘le expido esta orden de protección y todos los meses viene aquí'. Eso no está en la ley, pero a los jueces que lo han implantado les ha funcionado porque el agresor siente que el sistema lo está velando", sostuvo Fernós.
No obstante, en ocasiones, esa discreción judicial tiene un peso negativo a la hora de condenar a los acusados, ya que muchos de los agresores son referidos a programas de desvío en los que se supone que se ofrece educación. Un estudio realizado el cuatrienio pasado reveló que el 70% iba a desvío, dijo Fernós, para quien esa proporción demuestra "que se está tratando muy livianamente la sanción". Eso ocurría en momentos en que algunos de esos programas sólo existían en papeles y no ofrecían ningún servicio de rehabilitación, según descubrió posteriormente la Junta de Rehabilitación a la que perteneció la ex Procuradora y la cual recomendó el cierre de tres de ellos.
De igual forma, el sistema resultó muy permisivo a la hora de imponer sanciones a los compañeros de las sobrevivientes de violencia doméstica Daisy González y Jessica Rivera (nombre ficticio) de 28 años y madre de dos menores. Esta última sufrió un patrón de violencia y de poner y quitar órdenes de protección hasta que su esposo trató de ahorcarla delante de sus hijos. Nueve días después del incidente decidió denunciarlo e ingresó a un albergue, pero cuando salió tuvo que irse del País porque el agresor ya estaba en la calle y eso la ponía en peligro.
Su conclusión es tal vez la realidad de miles de mujeres: "El sistema no funciona porque, por denunciarlo nueve días después, le bajaron los cargos. Yo me sentía presa en el albergue y él por ahí", afirmó la mujer refiriéndose al hombre que comenzó a agredirla tan pronto quedó embarazada.
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Aprovecho por felicitar a la cantante por la denuncia. Esta haciendo todo para que se lleve el juicio y por eso, muy bien.
Por Agencia EFE
Los Ángeles - La estrella del r&b Rihanna fue la víctima del caso de violencia doméstica por el que la Policía de Los ngeles arrestó al cantante Chris Brown el pasado domingo, informó el rotativo Los Ángeles Times.
Rihanna, de 20 años, cuyo nombre completo es Robyn Rihanna Fenty, decidió cooperar en la investigación para reconstruir el caso contra Brown, su actual pareja, según las autoridades.
Una disputa ocurrida la madrugada del sábado en un automóvil acabó con cardenales y rasguños en la cara de la joven, unas lesiones calificadas como "horrorosas", según TMZ.com, portal especializado en información de famosos, que cita fuentes policiales.
Ambos debían asistir esa misma tarde a la 51 edición de los premios Grammy, celebrados en el Staples Center, de Los Ángeles, California.
Según la publicación, Rihanna sufrió fuertes contusiones a ambos lados de la cara, la rotura parcial del labio y acabó con la nariz sangrando por los puñetazos de Brown.
Aunque la cantante rechazó ser atendida por los médicos, la Policía tomó fotos de su estado. Según TMZ.com, esas imágenes son una "prueba devastadora de abuso físico".
Brown, de 19 años, abandonó la escena antes de que llegaran las autoridades. Fue detenido horas después y posteriormente fue puesto en libertad bajo fianza de $50,000.
El jefe de la Policía de Los Ángeles, William Bratton, dijo que espera que los detectives presenten el caso a los abogados en las próximas horas y aclaró que Brown no recibió ningún trato de favor durante el arresto o su ingreso en prisión.
Mientras tanto, Rihanna pospuso un concierto en Malasia y canceló su fiesta de cumpleaños en Nueva York, prevista para finales de mes.
servido por Ada Mercedes
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Villanueva de la Cañada (Madrid), 18 dic (EFE).- "La violencia contra una mujer no debe dolerle solo ella sino a toda la sociedad", ha asegurado hoy el profesor Jesús Neira por boca de su mujer, Isabel Cepeda, en el acto de entrega de la medalla de oro de la Universidad Camilo José Cela (CJC) a su esposo. Seguir leyendo el arículo
Foto y Vídeo relacionado
Neira afirma que la violencia contra la mujer debe
doler a toda la sociedad no solo a ella Ampliar fotografía
Neira, quien sufrió en agosto pasado una brutal agresión cuando intentaba ayudar a una mujer golpeada por su pareja, mejora "poquito a poco, está consciente" y, además, "arde en deseos de volver a las aulas con sus alumnos", ha explicado su mujer.
En las próximas semanas podría abandonar la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Puerta de Hierro y ser trasladado a planta.
Con motivo de este acto de reconocimiento, al que ha asistido la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, el profesor ha dicho -a través de su mujer- que este tipo de violencia supone "un daño frontal a nuestro honor y a nuestra dignidad".
"Todos habríamos hecho lo mismo, no se puede tolerar que estos desalmados actúen al margen del campo de la ética que es nuestro patrimonio", ha añadido.
En el acto, Aído ha asegurado que Isabel Cepeda es un ejemplo de mujer justa, solidaria y comprometida con los valores necesarios para construir una sociedad mejor.
A juicio de la ministra, con la violencia machista no basta el rechazo, sino que hay que adoptar una actitud crítica activa: "No podemos ser neutrales, todos somos responsables en esta lucha".
También la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, acudió al homenaje a Neira, de quien dijo que ha dado "una lección extraordinaria de valentía y coherencia" al estar dispuesto a "dar todo por defender sus principios y valores más profundos".
Para Aguirre, el profesor se ha convertido sin quererlo en un ejemplo para todos y se ha mostrado convencida de que "si todos luchamos con todas nuestras fuerzas" podemos acabar con la violencia de género.
Por su parte, el presidente del Senado, Javier Rojo, ha comenzado su intervención expresando su solidaridad y afecto a la joven Jaione Uría, hija del empresario Ignacio Uría, asesinado hace unos días por ETA en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, quien ha asistido al acto como alumna de la CJC.
"Entre todos vamos a acabar con el terrorismo y con la violencia", ha dicho Rojo, para quien "la violencia terrorista es la más vil sinrazón, pero no lo es menos que la violencia machista".
Tras elogiar la figura y actitud de Neira, el presidente del Senado ha subrayado que este tipo de persona, dispuesta a defender sus valores y responder con firmeza ante las injusticias, "son personas que nos hacen avanzar a toda la sociedad".
servido por Ada Mercedes
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Martes 16 de diciembre de 2008, 17:05 GMT
Noticia por la BBC
Una de las últimas víctimas mortales por un caso de violencia de género en España podría pasar desapercibida, de no ser por su nacionalidad: Honduras. El 50% de las agresiones en este tipo de casos las cometen inmigrantes, generalmente latinoamericanos, afirma el Observatorio de la Mujer del Ministerio de Igualdad. En menos de cuatro años el porcentaje se ha duplicado. La víctima hondureña tenía 35 años y cuidaba a un par de ancianas. Su ex pareja, también hondureño, le acuchilló, mató a una de las mujeres y luego intentó suicidarse. Las historias de violencia doméstica suelen estar salpicadas de imágenes similares pero, a pesar de su crudeza y de las campañas para evitarlo, no disminuyen. "La clave del incremento de casos de maltrato y de muertes en el ámbito familiar es fundamentalmente la inmigración. Soy consciente de que está afirmación me va a traer críticas. En la mitad de los asesinatos alguno de los protagonistas era extranjero", señala el catedrático de sociología Amando de Miguel, consultor de la Ley Contra la Violencia de Género. Según Amnistía Internacional, la tasa por millón de mujeres extranjeras muertas a manos de sus parejas o ex parejas en España es seis veces mayor que la de las españolas, siendo de un 2,5 por millar en el caso de las españolas mientras que el de las extranjeras se sitúa en un 13,18. En lo que va corrido del año ya van 70 mujeres asesinadas, un 14% más que el año anterior. "Se estima que al final del año, 400 mil mujeres habrán sido víctimas de la violencia machista en España, aunque las denuncias presentadas serán mucho menos", señala Miguel Lorente, delegado del gobierno para Violencia de Género. La cifra oficial de denuncias presentadas hasta la fecha supera las 70 mil. En el caso de las mujeres inmigrantes, muchas de las historias ni siquiera llegan a denunciarse por temor. El desarraigo influye en el maltrato "Las mujeres extranjeras no saben a dónde acudir ni cómo actuar, especialmente las que están en situación irregular. Tienen miedo de ser expulsadas y por eso no denuncian las agresiones", explica María Tardón, miembro del Observatorio contra la Violencia de Género. Tardón agrega que las extranjeras nos saben que "la Ley de extranjería señala que a partir del momento en que haya una denuncia por malos tratos se paraliza cualquier proceso de expulsión". En cualquier caso, las órdenes de protección han aumentado entre las mujeres inmigrantes, un 9% más que en el año anterior, cerca de 134 mil. Una cifra significativa, subraya Tardón, si se tiene en cuenta que la población inmigrante de España es de un 11% (4,500.000 habitantes). El Observatorio reconoce además que ha aumentado el número de hombres inmigrantes imputados en este tipo de casos, de un 22% a un 45% en cuatro años. "El aumento de casos en los que están involucrados inmigrantes en gran parte se debe al desarraigo familiar. Aspectos como la dificultad para concretar una reunificación familiar favorece los malos tratos ya que se forman guetos y personas aisladas. La mayoría de los maltratadores han sido maltratados en la infancia", comenta De Miguel. "Ahora bien", aclara, "no toda la inmigración responde a este patrón. Existe una mayor incidencia de violencia doméstica entre los extranjeros residentes en provincias y comunidades como Murcia, Alicante y Canarias". Cambio de sociedad, cambio de roles Para la psicóloga Teresa Durán, de la Universidad de Comillas "los roles de género pueden ser más clásicos y determinados en otras sociedades. Al cambiar de sociedad la mujer inmigrante tiene más posibilidades de paridad y en algunos casos se rebela de su papel como objeto". "Los hombres que reaccionan violentamente sólo demuestran que no tienen confianza en sí mismos. Ahora bien, hay roles de género muy clásicos que todavía perviven en la sociedad española", agrega "Las mujeres que deciden romper las ataduras de la violencia están iniciando un cambio cultural. Hacerlo les permite una redefinición del papel de la mujer en tanto que les da una mayor libertad", detalla la socióloga Elena Gascón Zorribas del Laboratorio de Sociología Jurídica de la Universidad de Zaragoza. Y añade: "A medida que conocen sus derechos realizan una revisión crítica de sus patrones culturales que posteriormente producen un cambio en sus culturas". "A pesar de lo dicho existe un discurso fácil en algunos profesionales de la Administración de Justicia", agrega "porque justifican en cierta medida la violencia de género intrafamiliar por una cuestión de idiosincrasia cultural". "Parece que existe un estereotipo arraigado en el que las mujeres migrantes se casan con hombres españoles para regularizarse, aguantan unos meses y luego denuncian por conflictos interculturales para una ruptura beneficiosa. Es uno de los muchos estereotipos que debemos desmontar".
servido por Ada Mercedes
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